31/08/2026
| Hoy llegan a su fin estos dos meses que se quedan para siempre en el corazón. Dos meses de encuentros, oración, música y emociones, unidos en torno a una devoción, a una Madre, a Santa María de los Remedios.
Julio y agosto nos han regalado momentos que difícilmente podremos olvidar, miradas, abrazos, promesas, lágrimas de emoción y sonrisas compartidas bajo la mirada de nuestra Virgen. Hemos vuelto a caminar junto a Ella, a pedirle, a darle gracias y a poner en sus manos cada una de nuestras ilusiones y preocupaciones.
Por quienes han descubierto su mirada, han sentido por primera vez la emoción de verla salir, de rezarle, de acompañarla y de formar parte de algo que, desde hoy, también llevarán para siempre en el corazón. Ojalá esta primera vez sea solo el comienzo de una vida entera caminando junto a nuestra Madre.
Por quienes nos acompañaron otros años y hoy nos faltan; por quienes desde el cielo siguen mirando a su Virgen; y por todos aquellos que, aunque no hayan podido vivir estos días a nuestro lado, han estado presentes en cada oración y en cada recuerdo.
Y, sobre todo, por todas las personas que han hecho posible que, un año más, vivamos estos días junto a Ella. A quienes trabajan en silencio, a quienes preparan cada detalle, a quienes colaboran, ayudan, acompañan y entregan su tiempo y su esfuerzo sin esperar nada a cambio. A nuestras familias, hermanos, voluntarios, músicos, hombres y mujeres de trono, mantillas, Grupo Joven, colaboradores y a todos los que, de una manera u otra, han puesto su granito de arena.
Hoy, al despedir su mes, no decimos adiós. Gracias, Madre de los Remedios. Gracias por cada momento vivido a tu lado y por permitirnos sentir, una vez más, que Estepona camina contigo.
Ahora que agosto llega a su fin, guardamos todo lo vivido en el corazón. Nos quedamos con las imágenes, con los recuerdos, con las emociones… y con la certeza de que todo lo vivido contigo merece la pena.
Gracias por ser paz, esperanza y remedio.
Gracias por ser refugio, guía y consuelo.
Gracias por ser Reina, Madre y Protectora.
¡Viva la Virgen de los Remedios!