13/06/2026
SÁBADO - 13/06/2026 - Fiesta del Inmaculado Corazón de María
*DEL EVANGELIO DE HOY: Lucas 2,41-51*
*Su madre conservaba todo esto en su corazón*
Le dijo su madre: “Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.” Él les contestó: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?” Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón.
*REFLEXIÓN:*
Si ayer se celebraba la fiesta del Corazón de Jesús, hoy se celebra la fiesta del Inmaculado Corazón de María. Si del corazón de Jesús sigue brotando un amor illimitado, *del corazón de María también continúa brotando el amor maternal de María unido al corazón de su Hijo.*
En el relato de la búsqueda de Jesús, por parte de María y José, *se expresa el amor maternal del corazón de María a Jesús.* Desde la Encarnación hasta la cruz se nos muestra el amor de madre de María.
María le da el aprendizaje humano de Jesús en la vida y *el aprendizaje del amor en la familia.* Siempre el amor maternal será un referente en la vida de un hijo, también en la vida de Jesús, aunque será completado con el amor de Dios.
*De este amor maternal de María bebemos todos los cristianos,* porque, desde la cruz Jesús asocia a María la tarea maternal de cuidar de los discípulos, un cuidado que lleva implícito el amor de madre de los que se identifican con el Hijo.
Por ello todos los que queremos vivir la vida desde la enseñanzas de Jesús en su Evangelio, y los que queremos hacer presente el amor de Jesús en el mundo de hoy, se nos concede este amor maternal de María. *María sigue acompañando a los hijos de Dios, configurados con su Hijo,* "Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor" (Jn 15,10).
El corazón de María refleja el amor entregado a Dios. *Con María, Jesús y el Padre siguen amando a cada uno de sus hijos. También a ti y a mi.* Este amor maternal de María, siempre es un don que nos conforta, que nos acompaña, cuando la hacemos cercana en nuestra vida.
*María sigue amando e intercediendo por los hijos encomendados, por los que sigan fielmente cada día a Jesús y se identifican con Él.*
_¡Gracias, oh Dios, por la Virgen María. Gracias, Virgen María por tu amor maternal con cada uno de nosotros!_