01/04/2026
Queridos hermanos:
Está próximo el momento. El Señor nos vuelve a regalar la gracia de vivir una nueva Madrugada. Es la hora en la que todo el mundo duerme y los corazones nazarenos ya vigilan con ansia viva su devoción más señera.
Es un día señalado para todos, de profunda reflexión, entrega y comunión con nuestro Señor. Una noche donde llevaremos a cabo una pública protestación de fe alumbrando a Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima Nazarena. Nos preparamos para emprender nuestro particular Camino de Oración.
INSTRUCCIONES ESTACIÓN DE PENITENCIA:
En primer lugar, participar en la Estación de Penitencia supone y significa seguir los pasos de Jesucristo hasta el Calvario, y un compromiso con la fe, la humildad y la fraternidad. Que el silencio de la noche sea interrumpido solo por el susurro de nuestras súplicas y el eco de nuestros pasos, anunciando nuestra entrega total a los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección. Si no lo entendemos así, este acto que, si Dios quiere, vamos a realizar en esta madrugada, es algo vacío, hueco, en definitiva, una pérdida de tiempo.
Y, en segundo lugar, se ha de observar el antes, durante y después para una fructífera y provechosa Estación de Penitencia para el caso del Cuerpo de Nazarenos. Veamos:
EL ANTES:
• Viste el riguroso hábito de la hermandad: túnica y cubrerrostro morados, cíngulo o cordones amarillos, medalla, escudo IHS bordado y zapato negro u oscuro cerrado, en ningún caso zapatillas deportivas.
• Cumplir con el horario establecido para el acceso al interior del templo (de 01,30 a 02,00.) Las puertas del templo se cerrarán a las 2,30h.)
• Ven vestido de casa con tu hábito al completo, sin desprenderte del cubrerrostro. El capirote nace para acercar al penitente al cielo, por lo que es gesto que da sentido la figura del nazareno.
• Guarda silencio en la iglesia hasta recibir nuevas instrucciones.
• Realiza la preparación espiritual que ofrecerá la Diputación de Culto y Evangelización antes de comenzar la Estación de penitencia.
EL DURANTE:
• Sigue las órdenes de los Fiscales y del Diputado Mayor de Gobierno durante toda la procesión.
• Guarda siempre silencio y mantenga una compostura adecuada.
• No abandone el cortejo procesional sin preaviso.
• Medita y reza durante la Estación de Penitencia, de forma que se testimonie públicamente nuestra proclamación de fe.
• No abandones la procesión si no es por motivos mayores. En este caso, devuelva el cirio a los Fiscales de tramo o al Diputado Mayor de Gobierno. No se lo lleve consigo a donde vaya.
EL FINAL:
• Apaga el cirio antes de la entrada al templo y devuélvelo. En caso de portar algún atributo, busca al encargado que se lo proporcionó o déjalo en el lugar que lo has recibido.
• Espérate a la recogida de la cofradía y acompañe a las imágenes titulares hasta el templo.
• Da gracias a Dios y reza con tus hermanos, intentando vivir en la fe que has profesado durante esa noche.
Con paso firme y corazón contrito, iniciemos esta andadura con penitencia y gracia, confiando en la promesa de la resurrección que nos aguarda el final de este bendito camino.