11/09/2026
Hay personas que llegan a una Hermandad para cumplir una responsabilidad y terminan formando parte de su historia.
Por eso, desde la Hermandad de la Santísima Virgen de la Misericordia, queremos dedicar estas líneas a D. Felipe Muñoz Maldonado, ante su próximo nombramiento como Rector del Seminario Diocesano de Ciudad Real.
Durante estos años hemos tenido la fortuna de compartir con él muchos momentos de nuestra vida de Hermandad. Nos quedamos, sobre todo, con su cercanía, con sus palabras, con su disposición y con tantos momentos compartidos que hoy forman parte de nuestros recuerdos. Su paso por nuestra Hermandad ha dejado una huella que no se mide en años, sino en todo aquello que hemos vivido juntos.
Ahora la Iglesia le confía una nueva misión, una responsabilidad de enorme importancia en la formación de quienes un día serán llamados a servirla. Y aunque nos alegra profundamente saber que continuará poniendo su vida al servicio de la Iglesia, no podemos evitar sentir también esa nostalgia propia de quien sabe que una etapa llega a su fin.
Querido D. Felipe, gracias por haber caminado junto a nosotros. Gracias por haber acompañado a nuestra Hermandad y por haber querido y cuidado, también desde su ministerio, a nuestra Madre.
Y hoy, precisamente viernes, día en el que de una manera especial nos acercamos a nuestra Madre, queremos poner ante Ella este nuevo camino que comienza. Que la Santísima Virgen de la Misericordia lo reciba bajo su manto, que cuide cada uno de sus pasos y que, como Madre, permanezca siempre cerca de él en esta nueva misión.
Gracias, D. Felipe, por todo lo compartido. Que nuestra Madre lo acompañe siempre.