Parroquia Santa María Magdalena de Cazalilla

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09/08/2026

XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (AÑO A)
Leccionario
Primera lectura
1 Re 19, 9a. 11-13a
Permanece de pie en el monte ante el Señor
Lectura del primer libro de los Reyes.

En aquellos días, cuando Elías llegó hasta el Horeb, el monte de Dios, se introdujo en la cueva y pasó la noche. Le llegó la palabra del Señor, que le dijo:

«Sal y permanece de pie en el monte ante el Señor».

Entonces pasó el Señor y hubo un huracán tan violento que hendía las montañas y quebraba las rocas ante el Señor, aunque en el huracán no estaba el Señor. Después del huracán, un terremoto, pero en el terremoto no estaba el Señor. Después del terremoto fuego, pero en el fuego tampoco estaba el Señor.

Después del fuego, el susurro de una brisa suave. Al oírlo Elías, cubrió su rostro con el manto, salió y se mantuvo en pie a la entrada de la cueva.

Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 84, 9abc y 10. 11-12. 13-14 (R.: 8)
R.Muéstranos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación.
V.Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está cerca de los que lo temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra.
R.Muéstranos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación.
V.La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo.
R.Muéstranos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación.
V.El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
y sus pasos señalarán el camino.
R.Muéstranos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación.
Segunda lectura
Rom 9, 1-5
Desearía ser un proscrito por el bien de mis hermanos
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.

Hermanos:

Digo la verdad en Cristo, no miento —mi conciencia me atestigua que es así, en el Espíritu Santo—: siento una gran tristeza y un dolor incesante en mi corazón; pues desearía ser yo mismo un proscrito, alejado de Cristo, por el bien de mis hermanos, los de mi raza según la carne: ellos son israelitas y a ellos pertenecen el don de la filiación adoptiva, la gloria, las alianzas, el don de la ley, el culto y las promesas; suyos son los patriarcas y de ellos procede el Cristo, según la carne; el cual está por encima de todo, Dios bendito por los siglos. Amén.

Palabra de Dios.
Aleluya
Cf. Sal 129, 5
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
V.Espero en el Señor,
espero en su palabra.
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
Evangelio
Mt 14, 22-33
Mándame ir a ti sobre el agua
+
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
Después de que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.

Y después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar. Llegada la noche estaba allí solo.

Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. A la cuarta vela de la noche se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma.

Jesús les dijo enseguida:

«¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!».

Pedro le contestó:

«Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre el agua».

Él le dijo:

«Ven».

Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:

«Señor, sálvame».

Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:

«¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?».

En cuanto subieron a la barca amainó el viento.

Los de la barca se postraron ante él diciendo:

«Realmente eres Hijo de Dios».

Palabra del Señor.

08/08/2026

SÁBADO DE LA XVIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria
Leccionario
Primera lectura
Hab 1, 12 — 2, 4
El justo por su fe vivirá
Lectura de la profecía de Habacuc.

Señor, ¿no eres, desde siempre, mi Dios?
¡Oh, Santo, que no muramos!
Señor, lo pusiste para sentenciar;
¡oh, Roca!, lo estableciste para juzgar.

Tus ojos, puros para contemplar el mal,
no soportan ver la opresión.

¿Por qué, pues, ves a los traidores y callas,
cuando el malvado se traga al justo?
Tratas a los hombres como a peces del mar,
como a reptiles sin dueño.

Los atrapa a todos con su anzuelo,
los arrastra con su red;
los amontona en su barca
contento y alegre.

Por eso ofrecen sacrificios a su red
e incienso a su barca,
pues en ellos tienen su sustento,
su ración y comida abundante.

¿Seguirá vaciando su red,
asesinando pueblos sin compasión?
Aguantaré de pie en mi guardia,
me mantendré erguido en la muralla
y observaré a ver qué me responde,
cómo replica a mi demanda.

Me respondió el Señor:
«Escribe la visión y grábala
en tablillas, que se lea de corrido;
pues la visión tiene un plazo,
pero llegará a su término sin defraudar.

Si se atrasa, espera en ella,
pues llegará y no tardará.

Mira, el altanero no triunfará;
pero el justo por su fe vivirá».

Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 9, 8-9. 10-11. 12-13 (R.: 11b)
R.No abandonas a los que te buscan, Señor.
V.Dios está sentado por siempre
en el trono que ha colocado para juzgar.
Él juzgará el orbe con justicia
y regirá las naciones con rectitud.
R.No abandonas a los que te buscan, Señor.
V.Él será refugio del oprimido,
su refugio en los momentos de peligro.
Confiarán en ti los que conocen tu nombre,
porque no abandonas a los que te buscan.
R.No abandonas a los que te buscan, Señor.
V.Tañed en honor del Señor, que reside en Sion;
narrad sus hazañas a los pueblos;
él venga la sangre,
él recuerda
y no olvida los gritos de los humildes.
R.No abandonas a los que te buscan, Señor.
Aleluya
Cf. 2 Tim 1, 10
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
V.Nuestro Salvador, Cristo Jesús, destruyó la muerte,
e hizo brillar la vida por medio del Evangelio.
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
Evangelio
Mt 17, 14-20
Si tuvierais fe, nada os sería imposible
+
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre que, de rodillas, le dijo:

«Señor, ten compasión de mi hijo que es lunático y sufre mucho: muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos y no han sido capaces de curarlo».

Jesús tomó la palabra y dijo:

«¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros, hasta cuándo tendré que soportaros? Traédmelo».

Jesús increpó al demonio y salió; en aquel momento se curó el niño.

Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte:

«¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?».

Les contestó:

«Por vuestra poca fe. En verdad os digo que, si tuvierais fe como un grano de mostaza, le diríais a aquel monte: “Trasládate desde ahí hasta aquí”, y se trasladaría. Nada os sería imposible».

Palabra del Señor.

07/08/2026

VIERNES DE LA XVIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria
Leccionario
Primera lectura
Nah 2, 1. 3; 3, 1-3. 6-7
Ay de la ciudad sanguinaria
Lectura de la profecía de Nahún.

He aquí sobre los montes
los pies del mensajero
que proclama la paz.

Celebra tus fiestas, Judá,
cumple tus votos,
que no pasará más por ti el perverso;
se acabó la destrucción.

Pues restaura el Señor
la dignidad de Jacob y de Israel:

los desoladores los habían asolado
habían destrozado sus sarmientos.

¡Ay de la ciudad sanguinaria,
toda ella mentira,
llena de rapiña,
insaciable de botín!

Ruido de látigo,
estrépito de ruedas,
galope de caballos,
brincos de carros,
asalto de caballería,
brillo de espadas,
fulgor de lanzas,
heridos sin cuento,
montones de mu***os,
cadáveres sin fin,
tropiezan en cadáveres.

Echaré sobre ti inmundicias,
te deshonraré públicamente.
Todo el que te vea
huirá de ti diciendo:

«¡Nínive está devastada!
¿Quién se compadecerá?
¿Dónde encontraré quien te consuele?».

Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Dt 32, 35cd-36ab. 39abcd. 41 (R.: 39c)
R.Yo doy la muerte y la vida.
V.El día de su ruina se acerca,
y se precipita su destino.
El Señor hará justicia a su pueblo,
y tendrá piedad de sus siervos.
R.Yo doy la muerte y la vida.
V.Pero ahora mirad: soy yo, solo yo,
y no hay dios fuera de mí.
Yo doy la muerte y la vida,
yo hiero y yo curo.
R.Yo doy la muerte y la vida.
V.Cuando afile el rayo de mi espada,
y empuñe en mi mano el juicio,
tomaré venganza de mis enemigos
y daré su paga a los que me aborrecen.
R.Yo doy la muerte y la vida.
Aleluya
Mt 5, 10
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
V.Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
Evangelio
Mt 16, 24-28
¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su alma?
+
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga.

Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará.

¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla?

Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre, entre sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.

En verdad os digo que algunos de los aquí presentes no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del hombre en su reino».

Palabra del Señor.

06/08/2026

TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR, fiesta
Leccionario
Primera lectura (opción 1)
Dan 7, 9-10. 13-14
Su vestido era blanco como nieve
Lectura de la profecía de Daniel.

Miré y vi que colocaban unos tronos. Un anciano se sentó.

Su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima;
su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas;
un río impetuoso de fuego brotaba y corría ante él.

Miles y miles lo servían, millones estaban a sus órdenes.

Comenzó la sesión y se abrieron los libros.

Seguí mirando. Y en mi visión nocturna
vi venir una especie de hijo de hombre entre las nubes del cielo.

Avanzó hacia el anciano y llegó hasta su presencia.

A él se le dio poder, honor y reino.

Y todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieron.

Su poder es un poder eterno, no cesará.

Su reino no acabará.

Palabra de Dios.
Primera lectura (opción 2)
2 Pe 1, 16-19
Esta voz del cielo es la que oímos
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos:

No nos fundábamos en fábulas fantasiosas cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, sino en que habíamos sido testigos oculares de su grandeza.

Porque él recibió de Dios Padre honor y gloria cuando desde la sublime Gloria se le transmitió aquella voz:

«Este es mi Hijo amado, en quien me he complacido».

Y esta misma voz, transmitida desde el cielo, es la que nosotros oímos estando con él en la montaña sagrada.

Así tenemos más confirmada la palabra profética y hacéis muy bien en prestarle atención como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que despunte el día y el lucero amanezca en vuestros corazones.

Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 96, 1-2. 5-6. 9 (R.: 1a. 9b)
R.El Señor reina, Altísimo sobre toda la tierra.
V.El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono.
R.El Señor reina, Altísimo sobre toda la tierra.
V.Los montes se derriten como cera ante el Señor,
ante el Señor de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria.
R.El Señor reina, Altísimo sobre toda la tierra.
V.Porque tú eres, Señor,
Altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses.
R.El Señor reina, Altísimo sobre toda la tierra.
Aleluya
Mt 17, 5c
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
V.Este es mi Hijo, el amado,
en quien me complazco.
Escuchadlo.
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
Evangelio
Mt 17, 1-9
Su rostro resplandecía como el sol
+
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto.

Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.

De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.

Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús:

«Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía:

«Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo».

Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.

Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo:

«Levantaos, no temáis».

Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.

Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó:

«No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los mu***os».

Palabra del Señor.

05/08/2026

MIÉRCOLES DE LA XVIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria
Leccionario
Primera lectura
Jer 31, 1-7
Con amor eterno te amé
Lectura del libro de Jeremías.

En aquel tiempo —oráculo del Señor—, seré el Dios de todas las tribus de Israel, y ellas serán mi pueblo.

Esto dice el Señor:

«Encontró mi favor en el desierto
el pueblo que escapó de la espada;
Israel camina a su descanso.

El Señor se le apareció de lejos:
Con amor eterno te amé,
por eso prolongué mi misericordia para contigo.

Te construiré, serás reconstruida,
doncella capital de Israel;
volverás a llevar tus adornos,
bailarás entre corros de fiesta.

Volverás a plantar viñas
allá por los montes de Samaría;
las plantarán y vendimiarán.

“Es de día” gritarán los centinelas
arriba, en la montaña de Efraín:
“En marcha, vayamos a Sion,
donde está el Señor nuestro Dios”».

Porque esto dice el Señor:
«Gritad de alegría por Jacob,
regocijaos por la flor de los pueblos;
proclamad, alabad y decid:
¡El Señor ha salvado a su pueblo,
ha salvado al resto de Israel!».

Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Jer 31, 10. 11-12ab. 13 (R.: cf. 10d)
R.El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.
V.Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño».
R.El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.
V.«Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte».
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sion,
afluirán hacia los bienes del Señor.
R.El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.
V.Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus p***s.
R.El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.
Aleluya
Lc 7, 16
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
V.Un gran Profeta ha surgido entre nosotros.
Dios ha visitado a su pueblo.
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
Evangelio
Mt 15, 21-28
Mujer, qué grande es tu fe
+
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, Jesús se retiró a la región de Tiro y Sidón.

Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:

«Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».

Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:

«Atiéndela, que viene detrás gritando».

Él les contestó:

«Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».

Ella se acercó y se postró ante él diciendo:

«Señor, ayúdame».

Él le contestó:

«No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».

Pero ella repuso:

«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».

Jesús le respondió:

«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».

En aquel momento quedó curada su hija.

Palabra del Señor.

04/08/2026

MARTES DE LA XVIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria
Leccionario
Primera lectura
Jer 30, 1-2. 12b-15. 18-22
Por todos tus numerosos pecados te he tratado de ese modo. Cambiaré la suerte de las tiendas de Jacob
Lectura del libro de Jeremías.

Palabra que recibió Jeremías de parte del Señor:

«Esto dice el Señor, Dios de Israel:

“Escribe en un libro todas las palabras que he dicho:

Tu fractura es incurable,
tu herida está infectada;
tu llaga no tiene remedio,
no hay medicina que la cierre.

Tus amantes te han olvidado,
ya no preguntan por ti,
pues te herí como un enemigo,
te di un escarmiento cruel.

Y todo por tus muchos crímenes,
por la gran cantidad de tus pecados.

¿Por qué gritas por tu herida?
Tu llaga es incurable.

Por tantos y tantos crímenes,
por todos tus numerosos pecados
te he tratado de ese modo”.

Pero esto dice el Señor:

“Cambiaré la suerte de las tiendas de Jacob,
voy a compadecerme de sus moradas;
reconstruirán la ciudad sobre sus ruinas,
su palacio se asentará en su puesto.

De allí saldrán alabanzas,
voces con aire de fiesta.

Haré que crezcan y no mengüen,
que sea reconocida su importancia,
que no sean despreciados.

Serán sus hijos como antaño,
su asamblea, estable en mi presencia;
yo castigaré a sus opresores.

De entre ellos surgirá un príncipe,
su gobernante saldrá de entre ellos;
lo acercaré y estará junto a mí,
pues ¿quién arriesgaría su vida
por ponerse cerca de mí?
—oráculo del Señor—.

Y vosotros seréis mi pueblo
y yo seré vuestro Dios”».

Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 101, 16-18. 19-21. 29 y 22-23 (R.: cf. 17)
R.El Señor reconstruyó Sion,
y apareció en su gloria.
V.Los gentiles temerán tu nombre;
los reyes del mundo, tu gloria.
Cuando el Señor reconstruya Sion,
y aparezca en su gloria,
y se vuelva a las súplicas de los indefensos,
y no desprecie sus peticiones.
R.El Señor reconstruyó Sion,
y apareció en su gloria.
V.Quede esto escrito para la generación futura,
y el pueblo que será creado alabará al Señor.
Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario,
desde el cielo se ha fijado en la tierra,
para escuchar los gemidos de los cautivos
y librar a los condenados a muerte.
R.El Señor reconstruyó Sion,
y apareció en su gloria.
V.Los hijos de tus siervos vivirán seguros,
su linaje durará en tu presencia.
Para anunciar en Sion el nombre del Señor,
y su alabanza en Jerusalén,
cuando se reúnan unánimes los pueblos
y los reyes para dar culto al Señor.
R.El Señor reconstruyó Sion,
y apareció en su gloria.
Aleluya
Jn 1, 49b
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
V.Rabí, tú eres el Hijo de Dios,
tú eres el Rey de Israel.
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
Evangelio
Mt 15, 1-2. 10-14
La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz
+
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas de Jerusalén y le preguntaron:

«¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?».

Y, llamando a la gente, les dijo:

«Escuchad y entended: no mancha al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al hombre».

Se acercaron los discípulos y le dijeron:

«¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?».

Respondió él:

«La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo».

Palabra del Señor.

03/08/2026
03/08/2026

LUNES DE LA XVIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria
Leccionario
Primera lectura
Jer 28, 1-17
Jananías, el Señor no te ha enviado, y tú has inducido al pueblo a una falsa confianza
Lectura del libro de Jeremías.

El mismo año, el año cuarto de Sedecías, rey de Judá, el quinto mes, Jananías, hijo de Azur, profeta de Gabaón, me dijo en el templo, en presencia de los sacerdotes y de todo el pueblo:

«Esto dice el Señor del universo, Dios de Israel: “He roto el yugo del rey de Babilonia. Antes de dos años devolveré a este lugar el ajuar del templo, que Nabucodonosor, rey de Babilonia, tomó de este lugar para llevárselo a Babilonia. A Jeconías, hijo de Joaquim, rey de Judá, y a todos los desterrados de Judá que marcharon a Babilonia, yo mismo los haré volver a este lugar –oráculo del Señor– cuando rompa el yugo del rey de Babilonia”».

El profeta Jeremías respondió al profeta Jananías delante de los sacerdotes y de toda la gente que estaba en el templo.

Le dijo así el profeta Jeremías:

«¡Así sea; así lo haga el Señor! Que el Señor confirme la palabra que has profetizado y devuelva de Babilonia a este lugar el ajuar del templo y a todos los que están allí desterrados. Pero escucha la palabra que voy a pronunciar en tu presencia y ante toda la gente aquí reunida: Los profetas que nos precedieron a ti y a mí, desde tiempos antiguos, profetizaron a países numerosos y a reyes poderosos guerras, calamidades y pestes. Si un profeta profetizaba prosperidad, solo era reconocido como profeta auténtico enviado por el Señor cuando se cumplía su palabra».

Entonces Jananías arrancó el yugo del cuello del profeta Jeremías y lo rompió.

Después dijo Jananías a todos los presentes:

«Esto dice el Señor: “De este modo romperé del cuello de todas las naciones el yugo de Nabucodonosor, rey de Babilonia, antes de dos años”».

El profeta Jeremías se marchó.

Vino la palabra del Señor a Jeremías después de que Jananías hubo roto el yugo del cuello del profeta Jeremías.

El Señor le dijo:

«Ve y dile a Jananías: “Esto dice el Señor: Tú has roto un yugo de madera, pero yo haré un yugo de hierro. Porque esto dice el Señor del universo, Dios de Israel: Pondré un yugo de hierro al cuello de todas estas naciones para que sirvan a Nabucodonosor, rey de Babilonia, y se le sometan. Le entregaré hasta los animales salvajes”».

El profeta Jeremías dijo al profeta Jananías:

«Escúchame, Jananías: El Señor no te ha enviado, y tú has inducido a este pueblo a una falsa confianza. Por tanto, esto dice el Señor: “Voy a hacerte desaparecer de la tierra; este año morirás porque has predicado rebelión contra el Señor”».

Y el profeta Jananías murió aquel mismo año, el séptimo mes.

Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 118, 29. 43. 79. 80. 95. 102 (R.: 68b)
R.Instrúyeme, Señor, en tus decretos.
V.Apártame del camino falso,
y dame la gracia de tu ley.
R.Instrúyeme, Señor, en tus decretos.
V.No quites de mi boca las palabras sinceras,
porque yo espero en tus mandamientos.
R.Instrúyeme, Señor, en tus decretos.
V.Vuelvan a mí los que te temen
y hacen caso de tus preceptos.
R.Instrúyeme, Señor, en tus decretos.
V.Sea mi corazón perfecto en tus decretos,
así no quedaré avergonzado.
R.Instrúyeme, Señor, en tus decretos.
V.Los malvados me esperaban para perderme,
pero yo meditaba tus preceptos.
R.Instrúyeme, Señor, en tus decretos.
V.No me aparto de tus mandamientos,
porque tú me has instruido.
R.Instrúyeme, Señor, en tus decretos.
Aleluya
Mt 4, 4b
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
V.No solo de pan vive el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
Evangelio
Mt 14, 22-36
Mándame ir a ti sobre el agua
+
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
Después que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.

Y después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar. Llegada la noche estaba allí solo.

Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. A la cuarta vela de la noche se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma.

Jesús les dijo enseguida:

«¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!».

Pedro le contestó:

«Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre el agua».

Él le dijo:

«Ven».

Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:

«Señor, sálvame».

Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:

«¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?».

En cuanto subieron a la barca amainó el viento.

Los de la barca se postraron ante él diciendo:

«Realmente eres Hijo de Dios».

Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar ap***s lo reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y le trajeron a todos los enfermos.

Le pedían tocar siquiera la orla de su manto. Y cuantos la tocaban quedaban curados.

Palabra del Señor.

02/08/2026

XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (AÑO A)
Leccionario
Primera lectura
Is 55, 1-3
Venid y comed
Lectura del libro de Isaías.

Esto dice el Señor:

«Oíd, sedientos todos, acudid por agua;
venid, también los que no tenéis dinero:
comprad trigo y comed, venid y comprad,
sin dinero y de balde, vino y leche.

¿Por qué gastar dinero en lo que no alimenta
y el salario en lo que no da hartura?

Escuchadme atentos y comeréis bien,
saborearéis platos sustanciosos.

Inclinad vuestro oído, venid a mí:
escuchadme y viviréis.

Sellaré con vosotros una alianza perpetua,
las misericordias firmes hechas a David».

Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 144, 8-9. 15-16. 17-18 (R.: cf. 16)
R.Abres tú la mano, Señor, y nos sacias.
V.El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas.
R.Abres tú la mano, Señor, y nos sacias.
V.Los ojos de todos te están aguardando,
tú les das la comida a su tiempo;
abres tú la mano,
y sacias de favores a todo viviente.
R.Abres tú la mano, Señor, y nos sacias.
V.El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones.
Cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente.
R.Abres tú la mano, Señor, y nos sacias.
Segunda lectura
Rom 8, 35. 37-39
Ninguna criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.

Hermanos:

¿Quién nos separará del amor de Cristo?, ¿la tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?

Pero en todo esto vencemos de sobra gracias a aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.

Palabra de Dios.
Aleluya
Mt 4, 4b
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
V.No solo de pan vive el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
Evangelio
Mt 14, 13-21
Comieron todos y se saciaron
+
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan Bautista se marchó de allí en barca, a solas, a un lugar desierto. Cuando la gente lo supo, lo siguió por tierra desde los poblados.

Al desembarcar vio Jesús una multitud, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle:

«Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren comida».

Jesús les replicó:

«No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer».

Ellos le replicaron:

«Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces».

Les dijo:

«Traédmelos».

Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos y se saciaron y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Palabra del Señor.

01/08/2026

SÁBADO DE LA XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria
Leccionario
Primera lectura
Jer 26, 11-16. 24
Es cierto que el Señor me ha enviado para que os comunique estas palabras
Lectura del libro de Jeremías.

En aquellos días, los sacerdotes y los profetas dijeron a los magistrados y a la gente:

«Este hombre es reo de muerte, pues ha profetizado contra esta ciudad, como lo habéis podido oír vosotros mismos».

Jeremías respondió a los magistrados y a todos los presentes:

«El Señor me ha enviado a profetizar contra este templo y esta ciudad todo lo que acabáis de oír.

Ahora bien, si enmendáis vuestra conducta y vuestras acciones y escucháis la voz del Señor vuestro Dios, el Señor se arrepentirá de la amenaza que ha pronunciado contra vosotros.

Yo, por mi parte, estoy en vuestras manos: haced de mí lo que mejor os parezca.

Pero sabedlo bien: si me matáis, os haréis responsables de sangre inocente, que caerá sobre vosotros, sobre esta ciudad y sobre sus habitantes. Porque es cierto que el Señor me ha enviado para que os comunique personalmente estas palabras».

Los magistrados del pueblo dijeron a los sacerdotes y a los profetas:

«Este hombre no es reo de muerte, pues nos ha hablado en nombre del Señor nuestro Dios».

Entonces Ajicán, hijo de Safán, se hizo cargo de Jeremías para que no lo entregaran al pueblo y le dieran muerte.

Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 68, 15-16. 30-31. 33-34 (R.: cf. 14)
R.En el día de la gracia, escúchame, Señor.
V.Arráncame del cieno, que no me hunda;
líbrame de los que me aborrecen,
y de las aguas sin fondo.
Que no me arrastre la corriente,
que no me trague el torbellino,
que no se cierre la poza sobre mí.
R.En el día de la gracia, escúchame, Señor.
V.Yo soy un pobre malherido;
Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias.
R.En el día de la gracia, escúchame, Señor.
V.Miradlo, los humildes, y alegraos;
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos.
R.En el día de la gracia, escúchame, Señor.
Aleluya
Mt 5, 10
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
V.Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
R.Aleluya, aleluya, aleluya.
Evangelio
Mt 14, 1-12
Herodes mandó decapitar a Juan, y sus discípulos fueron a contárselo a Jesús
+
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, oyó el tetrarca Herodes lo que se contaba de Jesús y dijo a sus cortesanos:

«Ese es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los mu***os, y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él».

Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado, por motivo de Herodías, mujer de su hermano Filipo; porque Juan le decía que no le era lícito vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta.

El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera.

Ella, instigada por su madre, le dijo:

«Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».

El rey lo sintió, pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran, y mandó decapitar a Juan en la cárcel.

Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre.

Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron, y fueron a contárselo a Jesús.

Palabra del Señor.

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