13/09/2026
Crónica | Domingo, día de la solemne Función principal de Instituto.
Tras la solemnidad y la devoción desbordantes de 8 noches de Novena y el esplendor del 8 de septiembre, día de la Virgen en Carrión de los Céspedes, hoy domingo hemos celebrado la Función de Instituto de esta Hermandad, día grande y señalado en el que hacemos protestación pública de la fe que llevamos por bandera, ante la misericordiosa mirada de la Patrona de Carrión de los Céspedes, que ha bajado del cielo de su altar de novena hasta el suelo carrionero para recibir a sus hijos que tanto la necesitan.
Por la mañana, la Banda de Música de Carrión de los Céspedes comenzaba su pasacalle con alegres pasodobles y los carrioneros subían a la Ermita, donde la Patrona de este pueblo, su singular abogada y protectora, lucía radiante, hermosísima, con sus mejores galas, gracias al trabajo inconmensurable de sus camaristas y el equipo de priostía.
En un templo repleto daba comienzo la celebración, presidida por el Rvdo. D. Antonio Romero Padilla, párroco de Carrión de los Céspedes y Director espiritual de esta corporación, antecedido de los acólitos, monaguillos y ministros del altar.
Nos acompañaba el Señor Alcalde, NHD José Francisco Coronado, y la Sra. Concejal de Festejos, NHDª Ángeles Galeano, así como el Hermano Mayor y representación de la Hermandad de la Sed, de la Hermandad del Cristo de Burgos de Chucena y el Presidente y Hermanos mayores de la Hermandad del Rocío de nuestro pueblo.
Tras la Homilía, los hermanos hacían pública protestación de fe y juraban las reglas, besando el libro de reglas mientras apoyaban la mano en los Santos Evangelios. Tras la solemnísima Consagración y comunión, comenzaba la procesión de su Divina Majestad.
La devoción que esta hermandad profesa a Jesús Sacramentado desde sus orígenes quedó patente una vez más en este día de gloria, en el que balcones, fachadas y calles lucían profusamente engalanados con macetas, mantones de Manila, colgaduras o pinturas, que embellecían el recorrido del amor de los amores, que avanzaba por los alrededores de la Ermita bajo ese palio de sedas que bordase NHD María Teresa Sánchez.
Acompañaba musicalmente la Banda de Música de Carrión, con unos sones que nos trasladaban directamente a la gloria y con esa elegancia y belleza que nos hacía sentir que estábamos en el día del Corpus Christi.
Al llegar a la Ermita recibíamos la bendición con el Santísimo Sacramento del altar en la puerta del templo y finalizaba la celebración con el canto de la salve a la Virgen de Consolación, al unísono por todos sus hijos que tanto la veneran y la quieren, poniendo fin a una multitudinaria y preciosa mañana cargada de solemnidad y amor a la Eucaristía; amor que nos enseñan en las casas de Consolación desde que nacemos y que llevamos a gala todos los días de nuestra vida.
Gracias a D. Antonio Romero Padilla por sus hermosas y emocionantes palabras y por la sublime Eucaristía de este día tan grande y a todas las personas que hicieron posible esta celebración e inolvidable procesión de su Divina Majestad, cargada de aún más emotividad y fe por la añoranza de este pueblo de tener a Dios en sus calles en este año tan difícil para nosotros.