Como su nombre indica "Todos somos llamados" es una página humilde que invita a la reflexión sobre el sentido de la vida. Y voy a comenzar por la invitación que nos hace nuestro Señor Jesús; esta invitación es la más importante que nos puedan hacer en toda nuestra vida; si importante es que nos inviten a una caldereta en una viña y a cien calderetas, esta invitación es lo más grande e inconmensura
ble y alucinante como decís los jóvenes hoy. Jesús nos llama a la vida plena, a la comunión con Dios, al banquete celestial, al gozo eterno, al amor infinito; no tengo palabras para describir las sensaciones que sentirán los escogidos, más que los escogidos, diría yo, los que eligieron el amor como medio de comunicación con sus semejantes, como medio de relacionarse; anteponiendo la necesidad del prójimo a la suyas propias, o sea, ir por la vida con el deseo de ser útil en cualquier momento, considerando hermano a todo aquel que se cruza contigo; como vas a pasar al lado de una persona sin decirle ¡hola! o sin decirle ¿como estás?, sin tratarle con reverencia; no solo somos hermanos sino templos del Espíritu Santo. El hombre es una criatura admirable, incluso el que hace mal con frecuencia, también sabe amar, lo que pasa que quizá nadie le ha dicho esto, o el nunca ha querido oírlo, y claro, la ignorancia es enemiga del conocimiento y por tanto de la fe. La fe es conocimiento, creer sin ver, como decía Jesús: ¿Porque me has visto has creído? Le dijo a Tomás: Dichosos los que crean sin haber visto, volvió a decir. Verdaderamente, dichosos son los que creen, pero plenamente dichosos serán en el cielo. Queridos paisanos y no paisanos, aquí entramos todos, extremeños y no extremeños, mi página aunque sea de manera sencilla, con palabras corrientes, también invita a la fe como Cristo. Para muchas personas la fe es algo inalcanzable por ellos, sólo de virtuosos, como de elegidos y, aunque tenga algo de esto, porque hay gente que se encuentra con la fe sin comerlo ni beberlo, a la gran mayoría no les pasa eso; pongo un ejemplo: ¿por qué tengo yo fe? Lo primero, porque mi madre me llevó al rebañito de las monjas, segundo, porque casi me obligaba a ir a misa los domingos, tercero porque en ese intervalo asistí a tres Ejercicios Espirituales (antes de los 22 años), cuarto, porque me invitaron a visitar un lugar donde dicen que se había aparecido la Virgen de Piedra Escrita, quinto, porque en la Iglesia se sigue recordando todos los domingos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, y sexto, porque en la Iglesia está integrada Cáritas, que es la institución mejor valorada casi del mundo, porque el dinero y alimentos que recauda va directamente a los pobres. Si yo he visto lo visto y creo en ello porque lo tengo y he tenido delante de mis ojos, si digo que no creo en ello sería poco menos que un hipócrita. Y no tenemos alarmarnos por la palabra, en la época de Jesús estaba lleno de hipócritas Judea, Galilea y los territorios que visitó; hoy afortunadamente no se ven tantos, no sabemos si es porque no está Jesús o por qué. Y digo yo: Habéis visto mis cinco pasos que me han conducido a la fe. Vamos a poner otro ejemplo paralelo. Otra persona que en lugar de ir al rebañito va a la guardería, en lugar de ir a misa va a reuniones del sindicato, en lugar de ir a Ejercicios Espirituales va a asambleas internacionales del partido, en lugar de ir a la Iglesia los domingos, a misa, va a ver partidos del Real Madrid, en el Bernabeu, y la institución que conoce es una asociación de desintosicación de Alcohólicos. Si alguien le preguntara a este señor ¿lo que usted ha vivido es real? ¿Cree usted en ello? ¿Que diría? Naturalmente que si. Cuantos hay que han pasado por los cinco pasos que yo he pasado y no creen en ellos. ¿Comprendéis ahora? La diferencia está en que hay que creer en la evidencia y muchos ni viendo creen; yo creo que es porque creer supone un compromiso muy fuerte contigo mismo para no ser hipócrita. Pero la fe según yo la he descrito es conocimiento. Dos personas leen el mismo libro, La Biblia: el nuevo Testamento, uno cree en lo que dice, a pie juntillas, y otro cree que se trata de una novela, algo inventado, y los dos están leyendo lo mismo. Y ya voy a concluir porque más de uno va a decir que me parezco a uno que se llamaba Pedro y otro Jesús y otro Antonio. La fe está al alcance de todos, basta buscarla o pedirla para que venga a nosotros. Pero no olvidéis una cosa si estáis decididos a pedir fe, las personas de fe tienen la obligación de intentar ser buenos aunque nunca lleguen a serlo, pero sí desearlo e intentarlo, también ser caritativos, y dedicar un tiempo a conocer lo que Dios nos dice leyendo la Biblia y escribiendo sobre ella, o sea reflexionando, meditando. Esto es en grandes rasgos la intención de esta página, transmitir fe, alegría, un poco de amor o amistad, respeto y consideración, no olvidéis que yo parto de la idea de que todos somos hermanos y como tales debemos tratarnos. Y otra cosita, Cristo dice: que ni uno solo de nosotros somos buenos, que bueno sólo es Dios, y yo le creo. Que por mucho interés que pongamos no podremos ser perfectos, pero sí es bueno que lo intentemos Abrazos a todos y especialmente a los que hayan llegado hasta aquí.