21/08/2026
📜 ¿SABÍAS QUE…?
En este nuevo capítulo de nuestra sección dedicada a conocer el patrimonio y la historia de nuestra Hermandad, queremos acercarnos a la figura de Manuel Guzmán Bejarano, quien es considerado Maestro de la talla.
Guzmán Bejarano fue un reconocido tallista de retablos y pasos, además de realizar diseños para piezas relacionadas con el arte sacro. Entre sus numerosas obras destacan los pasos del Santísimo Cristo de las Tres Caídas de Triana, del Soberano Poder de San Gonzalo, del Cristo de la Sed, de la Sagrada Cena, de la Sagrada Lanzada o del Señor de la Oración en el Huerto de Montesión, todos ellos en Sevilla, entre muchos otros, repartidos por toda la geografía nacional.
Ejemplo de ello, es que su obra también llegó a Calzada de Calatrava, donde realizó cuatro pasos procesionales: dos para nuestra Hermandad, el de Nuestra Señora de los Dolores y el de Nuestro Padre Jesús Nazareno, además de los realizados para las Hermandades de San Cristóbal y El Salvador del Mundo.
Nuestra Señora de los Dolores
Nos remontamos a junio de 1992, cuando se aprueba, con 16 votos a favor, la realización de un nuevo paso para Nuestra Señora de los Dolores.
En la Junta General del 25 de julio de 1992 se presentan los bocetos y el presupuesto, que ascendía a 3.500.000 pesetas, a lo que se sumaban 240.000 pesetas correspondientes a las imágenes destinadas a las capillas del paso.
En la capilla frontal se situaría la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno; en las laterales, Jesús Cautivo; y en la trasera, Jesús Resucitado.
Un dato anecdótico aparece en la Junta Ordinaria del 31 de octubre de 1992. En ella, Santiago Espinosa informa de que el tallista, Manuel Guzmán Bejarano, no se responsabilizaba de las condiciones de conservación del paso debido a la estancia y cuidado que recibiría por parte de la Hermandad, recomendando mantener unas condiciones adecuadas de temperatura y humedad. Esto era debido a que el guardapasos y la sede, no se encontraban en las condiciones en las que a día de hoy se encuentran, donde actualmente permiten mantener la temperatura estable a lo largo del año.
El 12 de junio de 1993 se acuerda dorar el paso, con un coste de 4.000.000 de pesetas, adelantándose un millón para la adquisición del oro.
El 19 de marzo de 1994, el paso de nuestra Titular mariana ya se encontraba terminado, a la espera de ser estrenado dorado durante aquella Semana Santa.
Destaca especialmente la calidad de la talla de Guzmán Bejarano, así como la maestría en la ejecución de los querubines que recorren el paso, completados con una rica policromía y un cuidado estofado en sus alas y en los frutos que adornan la canastilla.
Nuestro Padre Jesús Nazareno
El 17 de junio de 1995 se aprueba por unanimidad la ejecución de un nuevo paso para Nuestro Padre Jesús Nazareno, con un coste de 4.500.000 pesetas, abonado a plazos en menos de un año.
Al igual que el de la Dolorosa, sería ejecutado por Manuel Guzmán Bejarano, siguiendo un estilo barroco y realizado en madera de cedro real.
Finalmente, en 1996, el paso fue barnizado por el hermano Jesús González Boiza. Este acabado aportó al conjunto diferentes tonalidades rojizas y un aspecto reluciente, que hizo que la magnífica obra del maestro tallista sevillano perdiera parte de su esplendor original.
Dos pasos. Un mismo maestro. Y una parte fundamental del patrimonio artístico que hoy acompaña a nuestra Hermandad cada Semana Santa.
📜 Continuaremos descubriendo la historia que se esconde detrás de nuestro patrimonio.