09/09/2026
FARO DE LUZ 5 SEPTIEMBRE 2026
El vidente habla con nuestra Madre:
Señora, a todos tus hijos éntralos en tu Corazón; han venido a pedirte tantas cosas, y yo te pido por todos ellos. Tú eres nuestra Madre, que se haga la voluntad del Padre siempre en todo lugar, en todo momento. Ampáranos con tu Manto y fortalécenos. Madre te amamos, te queremos, para Ti sean todos los honores, danos la paz Madre.
Continúa el Mensaje de nuestra Madre:
Pequeños míos, hijos míos, paz tengáis en vuestros corazones y luz de mi Luz en vuestras almas. Meditad a LUCAS, hijos míos, este mes, no dejéis de leer las enseñanzas del Evangelio que mi Hijo les dio a sus hijos, para que sus hijos los meditaran en el mundo.
Un día, no hace mucho tiempo, dije: “Madrid está lleno de demonios”. Después en Tenerife dije lo mismo: “Tenerife está lleno de demonios”. Después os dije: “España está dominada por los demonios”. Por eso habéis hecho muy bien de rezar al Ángel Custodio de España y de Portugal. Tened en cuenta, hijos míos, que todo esto lo trae el pecado; el pecado viene del Demonio, y el Demonio entra por los sentidos; y el mundo está sordo y ciego, ya no quieren a su Dios, le dan las espaldas, lo estamos viendo en las iglesias, hijos míos. Yo también lo veo como vosotros, más que vosotros, veinte personas, quince, treinta; y los días de diario, pocas, esas veinte o treinta. Y los domingos un poco más; porque la mayoría, hijos míos, es rutina, no van con el corazón limpio, no van sintiendo a su Dios, porque un cristiano creyente, católico, apostólico, romano tiene que ir todos los días a la santa Misa a llenarse de mi Hijo, para que tengan vida.
Pero pocos son los que van, es el dolor que tengo en mi Corazón, porque Yo quiero salvaros a todos, por eso me aparezco en el mundo entero, para deciros: “rezad y pedid por los pobres pecadores, la conversión del mundo; y pedidle a vuestro Dios, mi Dios, la fe, la fe”. Un hombre que no tiene fe no es nada en el mundo, solamente va ha hacer el capricho de su cuerpo, pero el alma la tiene vacía. Llenaos de vuestro Dios, id al Sagrario, tantas veces os lo digo, Sagrario, Sagrario, Sagrario donde está la Divinidad, donde está mi Hijo; pero que poco vais, vais un ratico, nada, poco. Pero también esos hijos míos están en el Corazón de mi Hijo; los que van poquito, algo hacen, pero aquellos que presumen de decir, yo soy cristiano y creyente y no practico, que mal lo llevan, que mal lo llevan; si dicen ser cristianos y creyentes tienen que cumplir con los Mandamientos de mi Dios, vuestro Dios, en todo y por todo. Que mi Hijo tiene que ser el primero y el final del hombre; ahí no entran ni hijos, ni mujeres, ni esposos, ni esposas; entra de verdad si quieren. Primero Dios, después Dios y final Dios. Y eso el hombre no, el hombre está con todo esto del mundo, estas cosas del mundo, que ellos mismos están locos, enloquecidos de tener y poseer, ese ego, ese yo, hay que quitarse. Ser humildes, formaos en el Corazón de mi Hijo y en mi Corazón; formaos en nuestros Corazones, Nosotros no fallamos nunca, vosotros sois los que falláis, porque no amáis de verdad a vuestro Dios Creador.
Hijos míos esto se acaba y mi Hijo vendrá como un ladrón. ¡Ay de aquellos que no están en gracia! ¡Ay de aquéllos que están en el mundo presumiendo de que son los mejores y que tienen todo en su poder, el dinero, las lujurias, las borracheras, las dr**as! Por eso estáis aquí hoy, para pedir por todos ellos, para que vayan otra vez a la Casa de mi Señor, vuestro Dios. Sed fuertes, hijos míos, rezad mucho y pedid mucho, no os canséis de rezar.
Rezad Conmigo el Santo Rosario, no una vez, más veces, no os conforméis con un rosario, hijos míos, tantas cosas hacéis en el mundo sin tener que hacerlas y estáis horas y horas entretenidos en cosas banales, en cosas que no valen nada; clavaos de rodillas, o en la cocina, o en el paseo y rezad el Rosario Conmigo para salvar a los pobres pecadores, y salvaos vosotros también, hijos míos; porque no os creáis, hijos míos, que estáis salvados ya, tenéis que llevar la cruz con amor, no despreciarla; “¡ay que a mí me manda esto el Señor! ¿Por qué a mí, por qué tengo que tener esto, por qué no estoy sano?”
Mirad, el Señor, nuestro Dios, vuestro Dios, hijos míos, llevó la Cruz, y pidió un Cirineo; pedid vosotros el cirineo, pedid a mi Hijo que camine con vosotros en la cruz, verás como la cruz será pequeña, verás como la podéis llevar, haceos fieles de vuestro Dios.
Hijos míos, ¿qué quiere el mundo?, guerra, desolación, mentiras, enredos. Os acordáis cuando dije que Rusia estaba dominando casi el mundo, aunque era un país; ahora quiere dominar el mundo, y el mundo no lo ve. Yo, vuestra Madre, os pido que recéis mucho para que se acaben las guerras y no haya guerras, para ablandar los corazones duros de los jefes de gobierno, que son los que traen la maldad al mundo. Mirad, hijos míos, que con la humildad llegaréis al Cielo; con la soberbia al In****no.
Yo estoy aquí para bendeciros siempre, para estar con vosotros, para que me pidáis a mi Corazón, que miréis mis ojos, que habléis conmigo. Yo estoy aquí, como en tantos lugares del mundo, para decir al mundo: vuestra Madre no os deja solos, no os olvida, Yo estoy con todos vosotros; ahora estáis en Faro de Luz, mañana podéis estar en otro lugar, pero siempre en todos los lugares del mundo diré lo mismo: “rezad por los pobres pecadores, por la salvación del mundo”.
Hijos míos, Faro de Luz es eso, “amor, amor, amor”, por eso os traigo aquí para que busquéis el amor, que estéis unidos, las familias, los matrimonios ¡Cuánta hipocresía hay en los matrimonios hoy en día! “Sí, pero no, no pero sí”. Y al final riñas, engaños; y ahí no está Dios, ahí está el In****no; por eso vosotros que venís a estos lugares de mis apariciones; mirad esto, si estáis casados amaos, amaos hasta el final; y creed mucho en vuestro Dios. Mujeres y hombres, si queréis ser fieles estáis a tiempo, recapacitad, pedid perdón uno al otro.
Hijos míos, esto es lo que vengo a deciros hoy, sed fieles con vosotros mismos, pero antes de todo, Dios siempre en vuestro corazón, en vuestras almas. Acordaos que el cuerpo se quema, se hace gusano, ceniza, pero el alma no, el alma tiene que subir al Cielo y allí seréis juzgados en el bien y en el mal; por eso vengo a la tierra Yo, para que vosotros con mis oraciones y con las vuestras vayáis al Cielo. Tantas veces lo he dicho, el Rosario es un tesoro que tenéis, es la salvación de vuestros corazones.
Seguid adelante, hijos míos, amaos. Y ahora os bendigo a todos, hijos míos, todo está bendecido por mi Dios Padre, Dios hijo y Dios Espíritu Santo.
Hijos míos sed fieles a vuestro Dios, sed fieles a vuestro Dios, y tened en cuenta, hijos míos, que la vida se acaba, después es la Eternidad, toda la Eternidad. Id al Cielo, hijos míos, con vuestras oraciones, vuestras plegarias, vuestra caridad, vuestro amor.
Adiós, pequeños míos. Os bendice el Padre, Hijo y Espíritu Santo, mi Esposo Santificador; y Yo vuestra Madre Miriam Corazón de María, Faro de Luz, Faro de Luz, Faro de Luz. Acordaos, hijos míos, que el Demonio quiere la guerra y la guerra quiere la guerra, el Demonio quiere desunir el mundo por eso está entrando en Europa.
Hijos míos con la oración podéis aplacarlo, pero rezad y pedidle a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo por vuestros hijos, por vuestros hijos; rezad por ellos, no les regañéis sino rezad, rezad, rezad.
Adiós, hijos míos, adiós, pequeños, adiós, hijos.
Datos bancarios para la colaboración en la financiación del nuevo lugar de las apariciones:
Asociación Monte Faro de Luz.
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