12/06/2026
FORMACIÓN I
En la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús la Iglesia invita a los fieles a contemplar el amor profundo, fiel y misericordioso de Cristo hacia toda la humanidad. El corazón de Jesús se presenta como símbolo vivo de su entrega total, especialmente manifestada en su pasión y en su constante cercanía con los más necesitados, los pecadores y los que sufren.
Esta devoción tiene sus raíces en la tradición espiritual de la Iglesia y fue especialmente difundida a partir de las revelaciones a Santa Margarita María de Alacoque en el siglo XVII. A través de ellas, se subraya el deseo de Jesús de que su amor sea conocido, acogido y correspondido. El Sagrado Corazón, traspasado y ardiente, expresa no solo el sufrimiento, sino también la intensidad de un amor que no se cansa de perdonar y de buscar al ser humano.
Celebrar esta solemnidad es, por tanto, una llamada a la conversión personal y a la imitación de Cristo. Invita a vivir con un corazón semejante al suyo: humilde, compasivo, generoso y dispuesto al servicio. Además, anima a confiar plenamente en el amor de Dios, incluso en medio de las dificultades, recordando que su misericordia es siempre más grande que nuestras debilidades.