11/06/2026
El 24 de mayo, en la Solemnidad de Pentecostés y fiesta de nuestra Parroquia, vivimos un momento de especial gracia con la celebración del Sacramento de la Confirmación. Como aquel día en que el Espíritu Santo descendió sobre los Apóstoles reunidos con María en el Cenáculo, también hoy el Señor continúa derramando sus dones sobre su Iglesia para renovarla y enviarla al mundo.
Diecisiete adultos recibieron el don del Espíritu Santo al modo de Pentecostés: catorce de nuestra feligresía, dos de la comunidad de Santa Luisa de Marillac y una de los Padres de Gracia.
La Confirmación no es una meta, sino un nuevo comienzo. El Espíritu Santo, que consagra y fortalece a los creyentes, los llama a vivir una fe madura, a anunciar el Evangelio con la palabra y con la vida, y a ser signos de esperanza en medio del mundo.
Como expresión de esta fe, que se hace caridad, los confirmandos presentaron, durante el ofertorio, alimentos destinados a Cáritas Parroquial. Un gesto sencillo pero profundamente evangélico, que recuerda que el amor a Dios y el amor al prójimo son inseparables.
Damos gracias al Señor por esta celebración y por la acción constante de su Espíritu en nuestra comunidad.