14/06/2026
Un altar que nos invita a alzar la mirada.
Con motivo de la Solemnidad del Corpus Christi y del Año Jubilar Franciscano, nuestra Hermandad ha querido representar uno de los acontecimientos más significativos de la espiritualidad de san Francisco de Asís: el Jubileo de la Porciúncula, don de misericordia para todos los fieles.
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Altar del Corpus Christi 2026
Nuestra Hermandad se encuentra inmersa en el Año Jubilar concedido por la Santa Sede con motivo del VIII Centenario del Tránsito de san Francisco de Asís.
Para esta ocasión se ha representado la escena del Jubileo de la Porciúncula, cuando Cristo y la Santísima Virgen concedieron a san Francisco la Indulgencia Plenaria para todos los fieles que visitasen la pequeña iglesia de Santa María de los Ángeles, la Porciúncula, cada 2 de agosto.
«Hermanos, quiero enviaros a todos al Paraíso», proclamó san Francisco al anunciar este jubileo. De igual modo, durante este año la Iglesia concede indulgencias a los fieles que peregrinen a los templos franciscanos designados.
Preside el altar Nuestra Señora de los Mártires, magistralmente ataviada y portando al Divino Niño en sus brazos. Revestidos ambos con tonalidades rojas, símbolo de la sangre derramada por los mártires de Cristo, se elevan sobre la representación de la humilde Porciúncula, ante la venerada imagen del Seráfico Padre san Francisco de Asís.
Flanqueando las credencias se disponen diversos elementos eucarísticos sobre peanas adornadas con lienzos que representan a santa Isabel de Hungría y san Luis de Francia, insignes miembros de la familia franciscana.
El conjunto se completa con flores blancas y amarillas, colores pontificios, como homenaje a Su Santidad el papa León XIV tras su reciente visita a nuestra nación, así como espigas de trigo y racimos de uvas, símbolos eucarísticos que evocan el Pan y el Vino convertidos en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.