02/06/2026
Con motivo de la Solemnidad del Corpus Christi, Nuestra Señora del Rosario ha sido revestida con especial solemnidad para acompañar espiritualmente a los fieles en esta celebración tan significativa de la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía.
Para esta ocasión, la Santísima Virgen luce el terno blanco de brocado dorado, símbolo de pureza, gloria y alegría, en consonancia con la grandeza de la festividad eucarística. Completa su atuendo el manto rojo burdeos, cuyo profundo color evoca el amor, la entrega y la realeza de María, Madre de Dios y Madre de la Iglesia.
Con esta cuidada vestimenta, la imagen de Nuestra Señora del Rosario resplandece con especial belleza, invitando a la contemplación, a la oración y a la renovación de nuestra devoción mariana. Que su maternal intercesión nos conduzca siempre hacia su Hijo Sacramentado, centro y fuente de la vida cristiana.
María del Rosario, Reina del Santísimo Sacramento, ruega por nosotros.