15/04/2022
✝️ Viernes Santo
FORMACIÓN 📚 No hay dolor que el hombre pueda experimentar que Dios no haya vivido. No hay extremo del amor que Dios no haya cruzado por nosotros. A Jesús nadie le quita la vida, Él la entrega voluntariamente como signo del amor más perfecto. Él tuvo que pagar el precio de nuestro pecado. Como escuchamos en la noche de Pascua, Dios Padre, para salvar al esclavo, entregó al Hijo. Él pagó una deuda que nosotros no podíamos asumir. Él lo hizo todo por su infinito amor a los hombres. Al entregar a su Hijo por nuestros pecados, Dios manifiesta que su designio sobre nosotros es un designio de amor benevolente que precede a todo mérito por nuestra parte: "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados" (1 Jn 4, 10; cf. Jn 4, 19). "La prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros" (Rm 5, 8).
ACCIÓN 💪🏻 Hoy es día de abrazar las cruces de cada día con amor y por amor. Queremos invitar a todos a que, en el momento de la adoración de la cruz en los oficios de hoy, digamos en nuestro corazón con gran devoción: “y todo esto por mi”. Te invitamos también a llevar una cruz en el día de hoy, puede ser la cruz del Cursillo, y abrázala varias veces en el día de hoy pidiéndole a Dios la gracia de amar como Cristo ama.
ORACIÓN 🙏🏻 Señor, no te ha quedado nada más por dar, todo lo has entregado por nosotros. Cuanto dolor en tu cuerpo, cuantas heridas te ha ocasionado nuestro pecado. Como decía el profeta Isaías te hemos visto sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultaban los rostros, despreciado y desestimado. Tú soportaste nuestros sufrimientos y aguantaste nuestros dolores; nosotros te estimamos leproso, herido de Dios y humillado; pero fuiste traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Señor, que nunca olvidemos tu sacrificio, que nunca apartemos la mirada de la cruz. Ayúdanos a consolarte con nuestra vida con humildad y devoción.