28/02/2021
Esta humildad debe ser mostrada no sólo en relación con otros, sino también con Dios. En los tiempos de Pedro, los santos estaban pasando por los fuegos de la aflicción. Estas pruebas, aunque no habían sido enviadas por Dios, eran permitidas por Él. La mejor actitud, dice Pedro, es aceptarlo con humildad de manos del Señor. Él sostendrá a Su pueblo y los exaltará a su tiempo.