Su función primordial era la de atender la necesidad de suministro a la parroquia de aceite para el consumo de la lámpara del Santísimo. Posteriormente, juntamente con el Párroco de la Iglesia de aquel entonces, nació la idea de hacer como en otras localidades la Procesión del Domingo de Resurrección llamada del "Encuentro". En un principio, ésta se realizo sacando en procesión a la Virgen del Ros
ario, se colocó una mantilla debido a la especial configuración de la imagen, toda vez que era imposible cubrirla en su totalidad con un manto negro. El trayecto de la procesión era por aquellos días más corto que el actual y el Encuentro de las imágenes tenía lugar en la calle que hoy día se denomina Primero de Mayo. Pronto se vio que la imagen de la Virgen que se estaba utilizando no era la idónea y se pensó en la Patrona de Bigastro, la Virgen de Belén, pero también en su día se desechó la idea al ser esta de escayola, no poderse vestir y ademas debido a un accidente que sufrió, se encontraba fracturada, entonces se eligió a la Candelaria, a la que se le puso un manto negro para que se pareciera a la "Dolorosa", decantándose por ésta imagen por que ésta si se podía vestir, esta escultura llevaba las manos extendidas y portaba en ellas otra imagen, la del Niño Jesús. Posteriormente y una vez subsanadas las deficiencias que sufría la imagen de la Patrona de Bigastro Nuestra Señora de Belén se empezó la misma a sacar en procesión. Este acto religioso que comenzó a procesionar en el pueblo de Bigastro durante la Semana Santa, dio origen al llamado "Paso de Labradores", cuyos puestos de portadores del trono se convirtieron en hereditarios, pasando de generación en generación de padres a hijos. Los descendientes de este grupo primigenio conjuntamente con la incorporacion de nuevos hermanos es lo que hoy conforma el núcleo de los integrantes de la Hermandad.