01/06/2026
La Cofradía de los Santos, surgió para proteger y defender las Sagradas Reliquias y dispensarlas el culto merecido, a raíz del intento de los frailes de Guadalupe de llevárselas a su convento. Aunque no existe ninguna evidencia, los testigos que intervienen en la información practicada en 1593, parecen referirse a una muy temprana fundación, remontándose a la época de sus antepasados. Los testigos de 1593, acuden a la memoria de sus mayores, que también lo oyeron contar a los suyos, en una sucesión de noticias, cuyo origen se pierde en el tiempo. De aquella primitiva cofradía sólo queda el recuerdo y la constancia de una gran devoción, compartida por los demás pueblos de la comarca.
Del 𝐋𝐢𝐛𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐌𝐢𝐥𝐚𝐠𝐫𝐨𝐬:
𝑃𝑒𝑑𝑟𝑜 𝑋𝑖𝑚𝑒𝑛𝑒𝑧 𝑍𝑢𝑖𝑙, 𝑑𝑒 60 𝑎𝑛̃𝑜𝑠:
“...𝑜𝑦𝑜 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑟 𝑎 𝑠𝑢𝑠 𝑝𝑎𝑑𝑟𝑒𝑠 𝑦 𝑚𝑎𝑦𝑜𝑟𝑒𝑠, 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑙𝑜 ℎ𝑎𝑏𝑖𝑎𝑛 𝑜𝑦𝑑𝑜 𝑎 𝑠𝑢𝑠 𝑝𝑎𝑑𝑟𝑒𝑠 𝑦 𝑚𝑎𝑦𝑜𝑟𝑒𝑠, 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑙 𝑝𝑖𝑒 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑏𝑒𝑟𝑟𝑢𝑒𝑐𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑠𝑖𝑒𝑟𝑟𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑗𝑢𝑛𝑡𝑎 𝑎 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑣𝑖𝑙𝑙𝑎 𝑠𝑒 ℎ𝑎𝑏𝑖𝑎𝑛 ℎ𝑎𝑙𝑙𝑎𝑑𝑜 𝑙𝑜𝑠 ℎ𝑢𝑒𝑠𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑆𝑎𝑛 𝐹𝑢𝑙𝑔𝑒𝑛𝑐𝑖𝑜 𝑦 𝑆𝑎𝑛𝑡𝑎 𝐹𝑙𝑜𝑟𝑒𝑛𝑡𝑖𝑛𝑎 𝑐𝑜𝑛 𝑠𝑢𝑠 𝑐𝑎𝑏𝑒𝑧𝑎𝑠, 𝑡𝑜𝑐𝑎 𝑦 𝑒𝑠𝑐𝑎𝑟𝑝𝑖𝑑𝑜𝑟, 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑒𝑔𝑢𝑛𝑡𝑎 𝑟𝑒𝑓𝑒𝑟𝑖𝑑𝑜𝑠, 𝑒𝑛 𝑢𝑛 𝑠𝑒𝑝𝑢𝑙𝑐𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑝𝑖𝑒𝑑𝑟𝑎 𝑑𝑒 𝑎𝑙𝑖𝑜𝑥 𝑐𝑜𝑛 𝑠𝑢 𝑡𝑎𝑝𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑜 𝑚𝑖𝑠𝑚𝑜, 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑝𝑎𝑟𝑡𝑒 𝑦 𝑙𝑢𝑔𝑎𝑟 𝑞𝑢𝑒 𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑒𝑔𝑢𝑛𝑡𝑎, 𝑒𝑛 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑜𝑛𝑡𝑎𝑛̃𝑎 𝑒𝑠𝑝𝑒𝑠𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑙 𝑑𝑖𝑐ℎ𝑜 𝑡𝑖𝑒𝑚𝑝𝑜 𝑦 𝑠𝑎𝑧𝑜𝑛 ℎ𝑎𝑏𝑖𝑎 𝑦 𝑎𝑠𝑖 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑎𝑚𝑎 𝑙𝑎 𝑑𝑖𝑐ℎ𝑎 𝑝𝑎𝑟𝑡𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑎𝑠𝑡𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝐶𝑜𝑓𝑟𝑎𝑑𝑖𝑎, 𝑝𝑜𝑟 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑎𝑠𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑎 ℎ𝑜𝑛𝑜𝑟 𝑦 𝑟𝑒𝑣𝑒𝑟𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑏𝑒𝑛𝑑𝑖𝑡𝑜𝑠 𝑆𝑎𝑛𝑡𝑜𝑠 𝑓𝑢𝑛𝑑𝑎𝑟𝑜𝑛 𝑒 𝑦𝑛𝑠𝑡𝑖𝑡𝑢𝑦𝑒𝑟𝑜𝑛 𝑢𝑛𝑎 𝑐𝑜𝑓𝑟𝑎𝑑𝑖𝑎 𝑦 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑑𝑖𝑐ℎ𝑎 𝑝𝑎𝑟𝑡𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑒𝑙𝑒𝑏𝑟𝑎𝑣𝑎𝑛 𝑦 ℎ𝑎𝑐𝑖𝑎 𝑓𝑖𝑒𝑠𝑡𝑎𝑠 𝑦 𝑑𝑒𝑠𝑑𝑒 𝑒𝑛𝑡𝑜𝑛𝑐𝑒𝑠 𝑎𝑐𝑎 𝑠𝑒 ℎ𝑎 𝑦𝑑𝑜 𝑔𝑢𝑎𝑟𝑎𝑛𝑑𝑜𝑦 𝑐𝑒𝑙𝑒𝑏𝑟𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑜𝑛 ℎ𝑎𝑙𝑙𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑠 𝑎 𝑣𝑒𝑖𝑛𝑡𝑒𝑦𝑠𝑒𝑖𝑠 𝑑𝑖𝑎𝑠 𝑒𝑙 𝑚𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑜𝑐𝑡𝑢𝑏𝑟𝑒 𝑑𝑒 𝑐𝑎𝑑𝑎 𝑢𝑛 𝑎𝑛̃𝑜 𝑦 𝑜𝑖 𝑑𝑖𝑎 𝑠𝑒 𝑐𝑒𝑙𝑒𝑏𝑟𝑎 𝑦 𝑔𝑢𝑎𝑟𝑑𝑎 𝑒𝑛 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑣𝑖𝑙𝑙𝑎 𝑦 𝑎𝑐𝑢𝑑𝑒𝑛 𝑎 𝑙𝑎 𝑑𝑖𝑐ℎ𝑎 𝑓𝑖𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑎𝑠 𝑝𝑒𝑟𝑠𝑜𝑛𝑎𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑜𝑚𝑎𝑟𝑐𝑎𝑛𝑜𝑠....𝑦 𝑎𝑠𝑖 𝑜𝑦 𝑑𝑖𝑎 𝑠𝑒 𝑐𝑒𝑙𝑒𝑏𝑟𝑎 𝑙𝑎 𝑑𝑖𝑐ℎ𝑎 𝐶𝑜𝑓𝑟𝑎𝑑𝑖𝑎 𝑒𝑛 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑣𝑖𝑙𝑙𝑎 𝑐𝑜𝑛 𝑑𝑜𝑠 𝑣𝑎𝑛𝑑𝑒𝑟𝑎𝑠, 𝑢𝑛𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝐺𝑙𝑜𝑟𝑖𝑜𝑠𝑜 𝑆𝑎𝑛 𝐹𝑢𝑙𝑔𝑒𝑛𝑐𝑖𝑜 𝑦 𝑜𝑡𝑟𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝐺𝑙𝑜𝑟𝑖𝑜𝑠𝑎 𝑆𝑎𝑛𝑡𝑎 𝐹𝑙𝑜𝑟𝑒𝑛𝑡𝑖𝑛𝑎, 𝑐𝑜𝑛 𝑠𝑢 𝑧𝑒𝑟𝑎 𝑦 𝑠𝑒 𝑚𝑎𝑡𝑎 𝑒𝑛 𝑒𝑙𝑙𝑎 𝑣𝑎𝑐𝑎𝑠 𝑦 𝑜𝑡𝑟𝑎𝑠 𝑟𝑒𝑠𝑒𝑠, 𝑐𝑜𝑛 𝑡𝑜𝑑𝑎 𝑙𝑎 𝑓𝑖𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑦 𝑠𝑜𝑙𝑒𝑚𝑛𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑝𝑜𝑠𝑖𝑏𝑙𝑒 𝑦 𝑐𝑜𝑛 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑎 𝑑𝑒𝑣𝑜𝑐𝑖𝑜𝑛 𝑑𝑒 𝑣𝑒𝑐𝑖𝑛𝑜𝑠 𝑦 𝑓𝑜𝑟𝑎𝑠𝑡𝑒𝑟𝑜𝑠...”
En el 𝐋𝐢𝐛𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐁𝐞𝐜𝐞𝐫𝐫𝐨 𝐈, 𝐟𝐨𝐥𝐢𝐨 𝟒𝟎:
“𝐹𝑢𝑛𝑑𝑜𝑠𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝐶𝑜𝑓𝑟𝑎𝑑𝑖𝑎 𝐺𝑒𝑛𝑒𝑟𝑎𝑙 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝐼𝑔𝑙𝑒𝑠𝑖𝑎 𝑃𝑎𝑟𝑟𝑜𝑞𝑢𝑖𝑎𝑙 𝑑𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑑𝑖𝑐ℎ𝑎 𝑉𝑖𝑙𝑙𝑎 𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑜𝑛 𝐶𝑜𝑓𝑟𝑎𝑑𝑒𝑠 𝑡𝑜𝑑𝑜𝑠 𝑙𝑜𝑠 𝑣𝑒𝑐𝑖𝑛𝑜𝑠 𝑑𝑒𝑙𝑙𝑎. 𝐶𝑜𝑛 ℎ𝑜𝑟𝑑𝑒𝑛𝑎𝑛𝑧𝑎𝑠 𝑎𝑝𝑟𝑜𝑏𝑎𝑑𝑎𝑠 𝑦 𝑐𝑜𝑛𝑓𝑖𝑟𝑚𝑎𝑑𝑎𝑠 𝑝𝑜𝑟 𝑒𝑙 𝑜𝑟𝑑𝑖𝑛𝑎𝑟𝑖𝑜.”
En el 𝐋𝐢𝐛𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐁𝐞𝐜𝐞𝐫𝐫𝐨 𝐈𝐈, 𝐟𝐨𝐥𝐢𝐨 𝟑𝟎:
“𝐻𝑎𝑦 𝑒𝑛 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝐼𝑔𝑙𝑒𝑠𝑖𝑎 𝑃𝑎𝑟𝑟𝑜𝑞𝑢𝑖𝑎𝑙 𝑓𝑢𝑛𝑑𝑎𝑑𝑎 𝑙𝑎 𝐶𝑜𝑓𝑟𝑎𝑑𝑖𝑎 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑠𝑎𝑛𝑡𝑜𝑠 𝑝𝑎𝑡𝑟𝑜𝑛𝑜𝑠 𝑆𝑎𝑛 𝐽𝑢𝑎𝑛 𝐵𝑎𝑢𝑡𝑖𝑠𝑡𝑎 𝑆𝑎𝑛 𝐹𝑢𝑙𝑔𝑒𝑛𝑐𝑖𝑜 𝑦 𝑆𝑡𝑎 𝐹𝑙𝑜𝑟𝑒𝑛𝑡𝑖𝑛𝑎 𝑑𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑜𝑛 𝑐𝑜𝑓𝑟𝑎𝑑𝑒𝑠 𝑡𝑜𝑑𝑜𝑠 𝑙𝑜𝑠 𝑣𝑒𝑐𝑖𝑛𝑜𝑠 𝑑𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑣𝑖𝑙𝑙𝑎 𝑐𝑜𝑛 𝑜𝑟𝑑𝑒𝑛𝑎𝑛𝑧𝑎𝑠 𝑎𝑝𝑟𝑜𝑏𝑎𝑑𝑎𝑠 𝑦 𝑐𝑜𝑛𝑓𝑖𝑟𝑚𝑎𝑑𝑎𝑠 𝑝𝑜𝑟 𝑒𝑙 𝑜𝑟𝑑𝑖𝑛𝑎𝑟𝑖𝑜 𝑙𝑎 𝑞𝑢𝑎𝑙 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 ℎ𝑢𝑛𝑎 𝐵𝑢𝑙𝑙𝑎 𝑎 𝑠𝑢 𝑓𝑎𝑣𝑜𝑟 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑡𝑜𝑑𝑜𝑠 𝑙𝑜𝑠 𝐶𝑜𝑓𝑟𝑎𝑑𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑒𝑙𝑙𝑎 𝑐𝑜𝑛 𝑗𝑢𝑏𝑖𝑙𝑒𝑜 𝑝𝑙𝑒𝑛𝑖𝑠𝑠𝑖𝑚𝑜.”
Tiempo después, el “1 𝑑𝑒 𝐽𝑢𝑛𝑖𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑎𝑛̃𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑛𝑎𝑐𝑖𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑛𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑜 𝑆𝑎𝑙𝑣𝑎𝑑𝑜𝑟 𝐽𝑒𝑠𝑢𝑐𝑟𝑖𝑠𝑡𝑜 𝑑𝑒 1610, 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑃𝑜𝑛𝑡𝑖𝑓𝑖𝑐𝑎𝑑𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑚𝑢𝑦 𝑆𝑎𝑛𝑡𝑜 𝑃𝑎𝑑𝑟𝑒 𝑃𝑎𝑏𝑙𝑜 𝑉, 𝑒𝑛 𝑒𝑙 5 𝑑𝑒 𝑠𝑢 𝑝𝑜𝑛𝑡𝑖𝑓𝑖𝑐𝑎𝑑𝑜, 𝑟𝑒𝑖𝑛𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑠𝑢 𝐶𝑎𝑡𝑜𝑙𝑖𝑐𝑎 𝑀𝑎𝑗𝑒𝑠𝑡𝑎𝑑 𝐹𝑒𝑙𝑖𝑝𝑒 𝐼𝐼𝐼 𝑦 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑠𝑒𝑑𝑒 𝑣𝑎𝑐𝑎𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒𝑙 𝑂𝑏𝑖𝑠𝑝𝑎𝑑𝑜 𝑑𝑒 𝑃𝑙𝑎𝑠𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑝𝑜𝑟 𝑚𝑢𝑒𝑟𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑠𝑢 𝑂𝑏𝑖𝑠𝑝𝑜 𝐷𝑜𝑛 𝑃𝑒𝑑𝑟𝑜 𝐺𝑜𝑛𝑧𝑎́𝑙𝑒𝑧 𝑑𝑒 𝐴𝑐𝑒𝑣𝑒𝑑𝑜”, próxima la traslación de las Reliquias a su flamante capilla, “𝑁𝑜𝑠, 𝑙𝑎 𝑑𝑖𝑐ℎ𝑎 𝑣𝑖𝑙𝑙𝑎, 𝐶𝑜𝑛𝑐𝑒𝑗𝑜 𝑦 𝑣𝑒𝑐𝑖𝑛𝑜𝑠...”, clero, Alcaldes y Regidores, determinaron la refundación de la Cofradía y, reunidos “𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑐ℎ𝑜 𝑒𝑓𝑒𝑐𝑡𝑜 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝐼𝑔𝑙𝑒𝑠𝑖𝑎 𝑃𝑎𝑟𝑟𝑜𝑞𝑢𝑖𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑆𝑎𝑛 𝐽𝑢𝑎𝑛 𝐵𝑎𝑢𝑡𝑖𝑠𝑡𝑎, 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑠𝑒 ℎ𝑎𝑛 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑒𝑟𝑣𝑎𝑑𝑜 𝑑𝑒𝑠𝑑𝑒 𝑠𝑢 𝑖𝑛𝑣𝑒𝑛𝑐𝑖𝑜́𝑛 ℎ𝑎𝑠𝑡𝑎 𝑎ℎ𝑜𝑟𝑎, 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑔𝑢𝑎𝑟𝑑𝑎 𝑎 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑛 𝐷𝑖𝑜𝑠 𝑠𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑒𝑛𝑐𝑜𝑚𝑒𝑛𝑑𝑜́. 𝐽𝑢𝑛𝑡𝑜 𝑎 𝑙𝑎 𝐶𝑎𝑝𝑖𝑙𝑙𝑎 𝑦 𝑠𝑒𝑝𝑢𝑙𝑐𝑟𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑚𝑖𝑠𝑚𝑎 𝑖𝑔𝑙𝑒𝑠𝑖𝑎 𝑙𝑜𝑠 𝑡𝑒𝑛𝑒𝑚𝑜𝑠 𝑙𝑒𝑣𝑎𝑛𝑡𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑦 𝑑𝑒𝑙𝑎𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠, 𝑎 𝑐𝑎𝑚𝑝𝑎𝑛𝑎 𝑡𝑎𝑛̃𝑖𝑑𝑎 𝑦 𝐶𝑜𝑛𝑐𝑒𝑗𝑜 𝑎𝑏𝑖𝑒𝑟𝑡𝑜...”,procedieron a solemnizar y extender el documento fundacional, reconociendo que “𝑎𝑢𝑛𝑞𝑢𝑒 𝑑𝑒𝑠𝑑𝑒 𝑠𝑢 𝑖𝑛𝑣𝑒𝑛𝑐𝑖𝑜́𝑛 ℎ𝑎𝑛 𝑡𝑒𝑛𝑖𝑑𝑜 𝐶𝑜𝑓𝑟𝑎𝑑𝑖́𝑎 𝑎 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑑𝑒𝑑𝑖𝑐𝑎𝑑𝑎 𝑦 𝑎𝑙 𝑔𝑙𝑜𝑟𝑖𝑜𝑠𝑜 𝑆𝑎𝑛 𝐽𝑢𝑎𝑛 𝐵𝑎𝑢𝑡𝑖𝑠𝑡𝑎... 𝑒𝑠 𝑏𝑖𝑒𝑛 𝑠𝑒 𝑎𝑢𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑦 𝑟𝑒𝑓𝑜𝑟𝑚𝑒 𝑐𝑜𝑛 𝑢𝑛𝑎 𝐶𝑜𝑓𝑟𝑎𝑑𝑖́𝑎 𝐺𝑒𝑛𝑒𝑟𝑎𝑙...”
Entre las disposiciones más significativas de las Ordenanzas aprobadas, merece destacarse el pronunciamiento generalizador, por el “𝑄𝑢𝑒 𝑡𝑜𝑑𝑜𝑠 𝑙𝑜𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑖𝑑𝑒𝑟𝑒𝑛 𝑣𝑒𝑐𝑖𝑛𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑣𝑖𝑙𝑙𝑎 𝑠𝑒𝑎𝑛 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑖𝑑𝑒𝑟𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑐𝑜𝑓𝑟𝑎𝑑𝑒𝑠 𝑦 ℎ𝑒𝑟𝑚𝑎𝑛𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑑𝑖𝑐ℎ𝑎 𝐶𝑜𝑓𝑟𝑎𝑑𝑖́𝑎, 𝑦 𝑒𝑙 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜 𝑟𝑒ℎ𝑢𝑠𝑎𝑟𝑒 𝑛𝑜 𝑠𝑒𝑎 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑖𝑑𝑒𝑟𝑎𝑑𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑣𝑒𝑐𝑖𝑛𝑜”. Para la administración y buen gobierno, instituye los siguientes cargos: Un Alcalde y cuatro Diputados, un Mayordomo y un Escribano, dos Alguaciles y dos Demandadores. En esencia y con alguna pequeña modificación, los oficios creados entonces, han llegado hasta nosotros, conformando el actual órgano colegiado de la Cofradía, que es el Cabildo. Se guardan actualmente otras disposiciones adoptadas en 1610, como la celebración de las fiestas del 16 de enero, San Fulgencio, 14 de marzo, Santa Florentina, 26 de octubre, la Invención (aparición) y las fiestas de agosto, para conmemorar el traslado de los Santos Cuerpos a su capilla.
Aquellas Ordenanzas fueron autorizadas por el Obispo de Plasencia, el 23 de julio de 1610 y, el día de las calendas de enero de 1614, el Papa Pablo V, concedió diversas indulgencias a cofrades y fieles, mediante Bula dada en San Pedro de Roma, cuyo original guarda la Cofradía.
Desde entonces, tras su revitalización, la Cofradía ha seguido, de forma continuada, dando culto a los Santos, organizando las celebraciones y manteniendo viva la devoción. Los Libros de Cuentas nos hablan de esa permanente ocupación del Cabildo al servicio de las Sagradas Reliquias, conservando las tradiciones y el ceremonial. En esta loable labor y para rememorar el hecho de la Aparición, el 14 de marzo de 1868, se inauguró y bendijo un monumento en el sitio del hallazgo, yéndose en solemne procesión, a la que asistieron, junto con el Párroco y Coadjutor, el Iluestre Ayuntamiento, Juzgado de Paz, Cabildo y unas mil personas. Según acta levantada al efecto, que obra en el archivo parroquial, el coste de la construcción, consistente en una columna de granito con una cruz y “𝑙𝑜 𝑑𝑒𝑚𝑎́𝑠 ℎ𝑎𝑠𝑡𝑎 𝑠𝑢 𝑒𝑟𝑒𝑐𝑐𝑖𝑜́𝑛”, fue el de cuatrocientos ochenta y dos reales, con cincuenta céntimos, “reunido todo de limosnas”.