13/04/2026
Ayer, domingo, vivimos con profunda fe y emoción la tradicional Salida de Romeros de nuestra Hermandad, un momento de encuentro con el Señor y de testimonio vivo de nuestra devoción.
Nuestra Hermandad se despidió del querido pueblo de Benidorm y de nuestra patrona, poniéndonos bajo su amparo y recibiendo su bendición, que nos acompaña siempre en nuestro caminar.
A las 10:00 de la mañana daba comienzo la Eucaristía Mayor en la Parroquia de San Jaime y Santa Ana, centro espiritual de nuestra ciudad. La celebración, presidida por nuestro Consiliario Mayor, D. Juan Antonio González Magaña, fue un verdadero encuentro con Cristo, que nos llamó a vivir con alegría y compromiso nuestra fe.
La Eucaristía estuvo solemnemente acompañada por el coro de la Hermandad del Rocío de emigrantes de Huelva, a quienes queremos expresar nuestro más sincero y profundo agradecimiento. Su entrega, su cercanía y su testimonio de fe han tocado el corazón de todos los presentes. No hay palabras suficientes para describir lo que hemos sentido al compartir este momento con hermanos a los que tanto queremos.
Pedimos a la Virgen del Rocío que los bendiga abundantemente y que los lazos de fraternidad que han nacido y crecido entre nuestras hermandades perduren en el tiempo, como signo de unidad en Cristo.
Debido a las condiciones climatológicas, nos vimos obligados a cancelar la romería prevista desde la Parroquia de San Jaime y Santa Ana hasta nuestra sede canónica, la Parroquia de Nuestra Señora de la Almudena. Aun así, mantuvimos nuestro espíritu firme, recordando que la verdadera romería se vive en el corazón, caminando siempre hacia Dios.
Se llevó a cabo la tradicional firma en el libro de la Hermana Mayor y nuestro alcalde, D. Toni Pérez Pérez, se presentó ante nuestra patrona, la Virgen del Sufragio, en su hermosa e íntima capilla, poniendo a nuestro pueblo bajo su protección.
Queremos agradecer de corazón a todos los hermanos por su compromiso, su presencia y su amor constante hacia la Hermandad. Aunque no pudimos recorrer las calles como es tradición, sabemos que nuestra misión es también cuidar y preservar nuestro patrimonio, actuando siempre con responsabilidad y fe.
Gracias igualmente a todos los que compartisteis la comida de fraternidad, reflejo de la alegría de sabernos familia en Cristo. Es en estos momentos donde verdaderamente se hace grande nuestra Hermandad.
Finalmente, mostramos nuestro agradecimiento a las Concejalías de Fiestas y Deportes, así como a Dña. Mariló Cebreros y a D. Javier Jordá, por su colaboración y por facilitarnos las instalaciones del polideportivo, haciendo posible este encuentro fraterno.
Que el Señor y su Santísima Madre sigan guiando nuestros pasos, fortaleciendo nuestra fe y animándonos a ser testigos del Evangelio en nuestro día a día.