06/09/2026
NOVENA A MARÍA SANTÍSIMA DE GRACIA CORONADA
DÍA SEXTO.
ACTO DE CONTRICIÓN.
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador y Redentor mío, por ser Vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido y espero en aquella vuestra gran clemencia, con que abiertos tus brazos convidas al pecador a las dulzuras de tu pecho, que me habéis de perdonar mis culpas sin que en mi alma queda alguna señal de mancha.
Confieso Señor que os ofendí, que no soy digno ni me atrevo a levantar los ojos para mirar las alturas de los Cielos.
Alumbra mi entendimiento con un rayo de tu divina luz, enciende mi voluntad con la llama de tu amor y da fuerzas y valor al propósito que hago de enmendarme y nunca más ofenderos.
Confío en tu inmensa piedad que como os lo pido me lo habeis de conceder por los méritos de tu pasión y Cruz y por los de vuestra madre dulcísima, a quien te dignaste hacer Tesorera de tu Gracia y depósito de tus misericordias, para que no volviendo más a pecar te sirva en santidad y justicia hasta la muerte. Amén.
ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS
¡Dulcísima Señora nuestra de Gracia, Santísima María Madre de Dios y Excelentísima Reina!
Vos sois de quien dijo San Bernardo que estáis llena de Gracia para vos y rebosando Gracia para repartir a todos, comunicándoles consuelo y defendiéndoles de miserias y trabajos.
Postrándome a tus soberanos pies adoro a tu soberanía y te suplico piadosísima Reina que extiendas las divinas manos de tu favor y ayuda para gobernar mi espíritu a las potencias, haciendo que esté mi memoria ocupada en acordarme de los beneficios divinos, mi entendimiento ilustrado con la luz de los divinos misterios y mi voluntad poseída del amor santo de Dios y de mis prójimos, dándome al mismo tiempo una caridad ardiente y repartiendo también a mi pobre alma la gracia y amistad de Dios que me consuele librándome de culpas para que se libren también mi cuerpo y mis corporales sentidos de miserias, enfermedades y desgracias.
¡Oh Soberana Reina, haced mercedes a quien las pide con toda confianza!
¡Oh Señora riquísima, dad limosna a quien la pide llegando a la puerta de tu clemencia!
¡Oh amantísima Madre!, conózcase que a tus devotos hijos los amáis con ternura y que les concedéis los favores que os piden cuando te invocan con el título suavísimo de GRACIA y pues enseña la experiencia que no hay cosa que se te pida adorándote y rogándote en tu santísima Imagen de Gracia de Benamejí, en que os mostréis omnipotente y milagrosa, que al pronto no se conceda, concededme lo que os suplico en esta novena si conviene para la gloria de tu Santísimo Hijo y tuya y para la salvación de mi alma. Amén.
ORACIÓN PARA EL SEXTO DÍA DE NOVENA.
¡Oh, Milagrosísima Emperatriz de Gracia!
Estrella lucidísima de la mañana, que nos alumbráis con tu resplandor para que logremos ver al divino Sol Cristo, que tenéis en vuestros sacratísimos brazos y mirarle en este mundo con ojos de gracia y fe en sus Soberanos Misterios y en el Cielo con ojos esclarecidos y gloriosos.
¡Oh abogada piadosísima nuestra!, mirad a vuestros devotos!
¡Se que sois Sagrado Arco Iris, cercada de variedades bellísimas de gracias, como el Iris está adornando de varios y diferentes colores!
Celebre todo el mundo tu prodigiosa Imagen de Gracia, donde se ve tantas veces milagrosa Estrella y os mostráis Abogada del orbe y al mismo tiempo obrando singularísimos prodigios y apareciendo como Arco Celeste, que ofrecéis lluvia de milagros y libráis a tus devotos del diluvio de las miserias y trabajos de este siglo.
Yo confió sanar mis espirituales sequedades por tu gran misericordia. Porque si el polvo de las vanidades del mundo y el calor de los vicios me han cegado hasta ahora, espero Señora de Vos, Sagrada Estrella de la mañana, que abriendo poderosamente tu luz mis ojos, con un provechoso desengaño, os he de ver en la patria Celestial con tu Santísimo Hijo.
Dadme Señora Divina la espiritual y corporal vista que pido a tu gran misericordia. Amén.
ORACIÓN
María Madre de Gracia, dulce madre de clemencia, defendedme en vida de los enemigos del alma y amparadme recibiéndome con misericordia en la hora de mi muerte. Amén.
ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Dios te salve, hija de Dios Padre
Dios te salve, Madre de Dios Hijo
Dios te salve, esposa del Espíritu Santo
Dios te salve, templo y sagrario de la Santísima Trinidad
Dios te salve, María Santísima concebida en gracia sin mancha del pecado original en el primer instante de tu purísimo ser. Amén.
DÉCIMA A NUESTRA MADRE Y SEÑORA MARÍA SANTÍSIMA DE GRACIA CORONADA.
Sobre toda advocación
O títulos de María
La de Gracia es alegría
Que llena mi corazón.
Todos los títulos son
Hermosos astros lucientes
Y a mi culto reverentes
Pero con más eficacia
Para mí siempre el de Gracia
Tiene efectos más moventes
(Ave María)
Tanto a María llenó
La Gracia de santidad
Que a la sacra Trinidad
Su hermosura enamoró
Hija el Padre la llamó
El Hijo Madre la llama
El Amor, divina llama
El nombre le da de esposa
Y el Cielo y Tierra dichosa
Reina de Gracia la aclaman.
(Ave María)
Por Gracia es Cedro Eminente
Por Gracia es Co**ha Elevada
Por Gracia es Mesa Sagrada
Por Gracia es Hermosa Fuente
Por Gracia es Antorcha Ardiente
Por Gracia Tiene Eficacia
Por Gracia No Halló Desgracia
Por Gracia es Tan Peregrina
Y en fin la Gracia Divina
Llenó a la Virgen, de Gracia
(Ave María)
PETICIÓN
ORACION FINAL
María Madre de Gracia, dulce madre de clemencia, defendedme en vida de los enemigos del alma y amparadme recibiéndome con misericordia en la hora de mi muerte. Amén.