21/01/2021
NOVENA EN HONOR A NUESTRA SEÑORA
DE LA SOLEDAD DEL FUEGO
-PATRONA DE BATERNO-
POR LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ…
ACTO DE CONTRICCIÓN
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado de Vos. Animado por esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vuestra Presencia Soberana. Oh Madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.
MEDITACIÓN PARA CADA DÍA
DÍA CUARTO: “MARÍA, LLENA DE GRACIA”
“Alégrate María, llena de gracia, el Señor está contigo” (Lc 1,28).
La belleza de la Virgen se encuentra en que es toda de Dios. Su santidad resalta no sólo la ausencia de todo pecado, sino también la presencia de ella de todas las virtudes. La santidad de vida en nosotros es fruto del querer de Dios. Él quiere que seamos santos. Así nos lo manifestó Jesús en el discurso de las Bienaventuranzas: “Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto” (Mt 5,48).
¿Cómo lo conseguiremos? Con nuestras solas fuerzas es imposible, pero con la ayuda de Dios, que se nos ofrece a través de la oración, los sacramentos, la palabra de Dios, la conformidad con la voluntad divina, el servicio de la caridad, podremos hacerla realidad en nosotros.
El Dios tres veces Santo, que aclamamos en cada Santa Misa, ha hecho partícipe de su santidad a la Virgen María, desde el primer instante de su concepción. Y a nosotros nos hace también participes desde el Bautismo; pero es necesaria nuestra colaboración, de buscar en todo hacer la Voluntad de Dios, rechazando todo afecto desordenado al pecado y caminando por la senda del amor.
Colaboración la nuestra que en conjunto nos resulta costosa, porque estamos heridos, debilitados por el pecado y sus consecuencias.
Sed santos para glorificar a Dios y hacer bien a la Iglesia y a nuestro mundo. La Santísima Virgen de la Soledad del Fuego nos conceda de su Hijo una sincera determinación en nuestra vida por ser santos.
Silencio, pedimos la gracia que deseamos alcanzar en este día de la Novena, de manos de la Stma. Virgen del Fuego.
PRECES
Glorifiquemos a Cristo que nos ama y nos ha redimido con su Sangre, por intercesión de María, Madre suya y Madre nuestra.
Respondemos: Virgen del Fuego, ruega por nosotros.
- Por tu Hijo, Salvador del mundo, que con su nacimiento nos ha revelado la fidelidad de Dios en sus promesas, haz que nosotros seamos también fieles a las promesas de nuestro Bautismo. Oremos.
- Por Cristo, tu Hijo, que como Palabra Eterna vino al mundo para anunciar la alegría a la tierra, para que alegre nuestros corazones con la gracia. Oremos.
- Por tu Hijo Jesucristo, que nos dio a Ti como Madre, concédenos la salud para los enfermos, el consuelo a los tristes, el perdón a los pecadores y a todos, abundancia de salud y de paz. Oremos.
Tres Avemarías a la pureza de la Santísima Virgen.
ORACIÓN FINAL
Santísima Virgen de la Soledad del Fuego, Madre Nuestra, nos acercamos a Ti en esta Novena, como siempre con gran sinceridad y amor; venimos con la ilusión de entregarte nuestras vidas; queremos poner en tus manos todo lo que somos y tenemos: nuestras alegrías y nuestras p***s, nuestra luz y nuestra oscuridad, nuestros logros y nuestros fracasos. Enséñanos, Madre de la Soledad del Fuego, a vivir como Tú, la alegría de la Pureza, la seguridad de la Fe, la claridad de la Esperanza y el gozo de la Caridad, que brotan de nuestro encuentro contigo en la ermita y que nos irradia el bendito rostro sereno y lleno de Paz del lienzo de ese Cuadro, cada vez que nos acercamos a él. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
ORACIÓN PARA PEDIR PROTECCIÓN
EN ESTE TIEMPO DE PANDEMIA
Oh María,
tú resplandeces siempre en nuestro camino
como signo de salvación y de esperanza.
Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos,
Que al pie de la cruz te asociaste al dolor de Jesús,
manteniendo firme tu fe.
Oh Madre amorosa,
tú sabes lo que necesitamos y estamos seguros de que proveerás, como lo hiciste en Caná de Galilea.
Intercede por nosotros ante tu Hijo Jesús, el Divino Médico,
por aquellos que han enfermado,
por quienes son más vulnerables y por quienes han mu**to.
Intercede también por quienes cargan la responsabilidad
de proteger la salud y seguridad de los demás
y por quienes atienden al enfermo y buscan una cura.
Ayúdanos, Madre del Divino Amor,
a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos
y ha cargado con nuestros dolores para conducirnos, a través de la Cruz, a la alegría de la Resurrección.
Amén.
Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios;
no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todo peligro
¡Oh Virgen gloriosa y bendita! Amén.
Stma. Virgen de la Soledad del Fuego, ruega por nosotros.
San Andrés, ruega por nosotros.
Ave María Purísima, sin pecado concebida.