01/03/2026
Hoy, en medio del movimiento, el ruido y la rutina de Plaça de Catalunya, levantamos adoración.
Alrededor de un piano abierto al público, parte de la iglesia salió a las calles con un solo propósito:
Ser un canal de bendición.
No fue un concierto.
No fue un espectáculo.
Fue un encuentro.
Creemos que cada persona que escuchó una nota, que se detuvo un momento, o que simplemente pasó por allí… no lo hizo por casualidad.
Dios sigue llamando.
Sigue buscando corazones.
Sigue recordándonos que Su amor está más cerca de lo que pensamos.
Hoy adoramos en medio de la ciudad para que el mundo pueda conocer a ese Dios bueno y lleno de amor ❤️