05/06/2026
5 de junio
NO HAY PENTECOSTÉS SIN CIUDADANOS PARTOS
Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia…
Hechos 2:9
La venida del Espíritu de Cristo concierne a todo el mundo. Lenguas de fuego proclaman las grandes obras de Dios, dejando a las gentes que acudieron de todas partes desconcertadas. El médico y misionero Lucas, el autor de este libro de la Biblia, toma como si fuera la lista de asistencia de Naciones Unidas y va marcando a todos los que están presentes. Todo pueblo que se pueda imaginar y toda nación, por pequeña que sea, aparece en esta lista. Nos da la sensación de una serie casi infinita de nombres de naciones. ¿Vivían todas en Jerusalén, y se llevaban bien entre sí?
Lucas quiere decir: Cristo es el Señor del mundo entero. Por menos no ha venido el Espíritu Santo. Aunque todos ellos eran judíos piadosos, procedentes de esas naciones extrañas, tiene su relevancia el hecho de que Lucas menciona todos aquellos nombres coincidiendo con la venida del Espíritu. En total son quince, que juntos representan a todos los pueblos. Según la promesa de Dios hecha a Abraham, son partícipes de la salvación en Cristo Jesús. En Pentecostés, Dios muestra que le importan todos los pueblos. Los partos, medos y elamitas, con su gran número de hijos, se agolpan hoy en día también en nuestros barrios y mercados. Espero que no estemos molestos con ellos. ¡No hay Pentecostés sin partos!
Leer: Hechos 2:5-13