12/09/2026
12 de septiembre
ATRÉVETE A VIVIR
Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás.
Eclesiastés 11:1
No tengas miedo de arriesgarte, nos dice el Predicador hoy. Así es la vida, sencillamente. Por lo tanto: ¡echa tu pan sobre las aguas! Es una frase que se ha entendido muchas veces como un llamado a compartir el pan –el dinero y los ingresos– con generosidad. A veces incluso dándolo a personas y proyectos, con un riesgo muy grande de no volver a ver nunca ni un céntimo. Según ciertos comentaristas bíblicos, podría tratarse de invertir en las compañías navieras (por la mención del agua). Un comercio lleno de riesgos, en aquellos tiempos, porque había que esperar mucho tiempo hasta que volviera el barco con la mercancía. Pero cuando volvía, después de muchos días, uno podía obtener un beneficio considerable. También hay otra manera, por ejemplo: repartir los riesgos al invertir en siete u ocho fondos distintos. Muy ingenioso, pero a veces el IBEX baja tan rápido, que uno lo pierde todo.
Sea lo que fuere, no andes todo el día dudando qué hacer, pues no sabes lo que Dios estará haciendo. Lo mejor es tener confianza en Dios e invertir generosamente en la vida. Incluso una apuesta que durante mucho tiempo parecía no tener sentido, puede rendir beneficios inesperadamente. Esa es también una promesa alentadora para los que trabajan en la iglesia. Podemos esperar mucho de parte de Dios, ¡aunque a veces hay que aguardar mucho tiempo!
Leer: Eclesiastés 11:1-6