14/08/2021
Se cuenta que un cristiano se sentía muy desalentado, porque por mucho que leía la Biblia, no lograba retener los textos ni memorizarlos. Cierto día confesó esta dificultad a su pastor quien sabiamente le contestó:–«¡No te desanimes por eso! Ten en cuenta, que si echas agua en un colador, no importa la cantidad, no consigues retenerla, pero es indudable que siempre terminarás con el colador más limpio.
Pasaje de: "Diccionario de anécdotas, dichos, ilustraciones, locuciones y refranes" por Rubén Gil.