20/11/2014
HISTORIA.
Siglo IV, los cristianos dedican el templo romano del cerro más alto de la ciudad a La Virgen María, bajo la advocación de la Natividad, por estar La Virgen con el niño en brazos.
Tras la dominación musulmana, los cristianos temen por la imagen y la sepultan bajo tierra, cubriéndola con la campana del templo, llamada la Beltrana, hoy de La Virgen. Cuando Fernando III el Santo conquista Baeza, el 30 de Noviembre de 1.227, se desentierra la Imagen, después de setenta años, devolviéndola a su Iglesia junto con la campana que también se coloca en su torre.