15/08/2025
*5-08-2025. Asunción de la Virgen María.
La teología se hace gozosa cuando ayuda a entender que la gloria de Dios es que el hombre viva. Considero un misterio desbordante que Dios reciba gloria en el proceso de realización de la creación y de lo humano, y que lo sea en cada criatura y en cada ser personal. La festividad de la Asunción de la María es signo claro de esta verdad de fe, ella proclama la gloria, la grandeza del Señor desde la alegría inmensa que siente en su ser, en su interior. El Dios de su vida y de su pueblo que se fija en su pequeñez, le lleva por amor a la grandeza de su plenitud por los siglos de los siglos. Desde ahí se entiende que se pusiera en camino y fuera a prisa a la montaña, no podía hacer otra cosa que lo que su corazón mandaba; tocada de Dios y de su alegría tenía que compartirla y asumir las dificultades y el momento del otro para facilitarle y alegrarle. La gloria de Dios se manifestó en aquel encuentro, allí ya estaba María en ese proceso de asunción sin vuelta atrás. Así es el amor de Dios y así se empeña en que cada persona lo viva.
+ Evangelio según san Lucas 1,39-56
En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito:
- ¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
María dijo:
- Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.
COMENTARIO
A María, muchos le llamamos de ordinario la “Virgen”. Pero en los evangelios se dice de ella más cosas y más grandes.
-María es la” mujer bendecida por Dios” más que todas las mujeres.
-Es la “madre de nuestro Señor”, el que guía y sostiene nuestra vida.
-Es la “creyente dichosa” que ha creído en las promesas del Señor.
-Es la que vive “alegrándose en su Salvador”.
-Es la “humilde esclava” que, con su fe y docilidad, ha atraído la mirada de Dios sobre ella.
-Por eso María ocupa en nuestro corazón un lugar muy cercano al que ocupa su Hijo.
-Ella es la Reina del Cielo y nuestra abogada en la tierra.
Pedimos por la paz en el mundo, especialmente en Gaza, Ucrania, Siria, Yemen, Sudán, Haití y en tantos lugares en el mundo heridos por la guerra y la violencia; para que el Señor conceda la reconciliación a los pueblos enfrentados y convierta el corazón de quienes siembran odio y destrucción.
PARA ORAR DESDE EL EVANGELIO
Isabel reconoció a Dios en María
Nada más entrar María a tu casa,
tú, Isabel sentiste vida en ti.
Tú eras su prima y ella fue a tu encuentro,
nosotros la conocemos desde niños,
fue nuestra compañera de juegos y de sueños.
Adornó nuestra escuela,
la cabecera de la cama y las fiestas.
Pero María no se contenta con eso;
su misión es hacer que nos encontremos con Jesús.
Ella tuvo con Él intimidad,
y nos invita a que la disfrutemos igual.
Aunque a María la hemos llenado de piropos son fin,
la única verdad es que era sencilla y fiel a Dios,
por eso tuvo la suerte de disfrutarlo siempre,
porque se dejó hacer por Él, sin condiciones.
Enséñanos, María, en este día
a disfrutar la presencia de Dios, como Tú,
a dejarle que obre en nosotros, a su estilo,
y que cumpla cada uno sus planes y sus sueños,
para cambiar el mundo a tu manera
y para que todos tengamos una vida plena.