30/08/2026
SOLEMNE NOVENA EN HONOR DE NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS, CORONADA, Y PATRONA DE AYAMONTE.
DÍA QUINTO. -
Participarán la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Sacramental y Archicofradia de Nazarenos del Santo Entierro, Descendimiento de Cruz, y Nuestra Señora del Mayor Dolor, la Real e Ilustre y Muy Antigua Hermandad Sacramental del Salvador y Cofradia de Penitencia de la Oracion en el Huerto, Nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra Señora de la Amargura y la Asociación de la Medalla Milagrosa
Ocupará la Sagrada Cátedra el M.I. Sr. Rvdo D. Francisco José Feria Reviriego, Párroco de la Iglesia Mayor de San Pedro en Huelva y canónigo de la S.I Catedral de La Merced y nos acompañarán los cánticos del Coro Madre María de la Purísima
Oración de San Efrén para empezar todos los días.
Tu nombre es digno de honor, oh María, bendecida en todo tiempo y obra de arte que rinde alabanza a su experto artífice. Oh amable doncella que has recibido el egregio mensaje angélico, tú posees unos dones de belleza que sobrepasan los de cualquier otra persona. Eres la más hermosa de las rosas y tu candor es muy superior al de los lirios. Tú eres la nueva flor de la tierra que el cielo cultiva desde lo alto. Cristal, ámbar, oro, púrpura, esmeralda, cándida perla, allí adonde llega el resplandor de tu hermosura quedan envilecidos los más preciosos metales. La nieve es vencida por tu blancura inmaculada, el sol sobrepujado por la hermosura de tu cabellera; sus rayos, oh Virgen, palidecen frente a tu belleza; el brillo del rubí se apaga y el resplandor del lucero del alba queda oscurecido ante ti que en todo momento aventajas a los astros del firmamento.
Amén
Oración del Dia de Hoy.- antigua de autor anónimo.
Ven, oh gloriosa Reina María; ven y visítanos; ilumina nuestras almas dolientes y danos el vivir santamente. Ven, salud del mundo, a lavar tantas manchas que nos afean, a disipar tantas tinieblas que nos envuelven. Ven, Señora de los pueblos, y apaga estas llamas de concupiscencia que nos abrasan, arrójanos el manto de tu pureza y señala el seguro camino que nos ha de llevar al puerto. Ven a visitar a los enfermos, a fortalecer a los débiles, a dar firmeza a los que fluctúan entre mares de dudas. Ven, estrella, luz de los mares, e infúndenos paz, gozo y devoción. Ven, oh cetro de reyes, poderío de las naciones, y vuelve al seno de la fe, al amor y vida de su unidad, a las muchedumbres extraviadas que no conocen lo que conviene a su salud. Ven, trayéndonos en tus manos los dones de tu casto, eterno esposo, el Espíritu Santo, para que vivamos por su lumbre y calor, y sean nuestro sustento aquellos frutos eternos que nos han de merecer entrar en la unidad de la vida bienaventurada. Amén.
PETICIÓN ! Oh, Virgen, que superas toda alabanza! Todo lo que tú quieres, lo puedes ante Dios, de quien eres Madre; y, aun cuando nosotros somos pecadores, tú eres dulce madre del Redentor y dulce madre nuestra, y puedes abogar por tus hijos pequeños y pecadores ante tu Hijo altísimo y redentor; a tu nombre se abren las puertas del cielo; en tus manos están todos los tesoros de la divina misericordia; óyenos, oh plácida Virgen y Madre, y, si nos conviene, concédenos las gracias que te pedimos en esta novena