16/06/2026
A tan solo un mes de la festividad de la Virgen del Carmen, el corazón comienza a prepararse para uno de los momentos más especiales del año.
Ella, guía de marineros y protectora de quienes buscan amparo, vuelve a recordarnos el valor de la fe, la esperanza y la devoción que trasciende generaciones. En cada mirada al cielo y en cada oración silenciosa, su presencia se hace cercana, serena y llena de consuelo.
Que este tiempo de espera nos invite a renovar nuestras promesas, a fortalecer nuestros vínculos y a recordar que, incluso en medio de las dificultades, siempre hay un faro que nos guía.