12/06/2026
Memorias del 75 aniversario 56/365
Días antes de la festividad de la Virgen de la Esperanza se comunicó que los clavarios del Prendimiento y Nuestra Señora de la Esperanza sería la asociación Pro-Sub, llamada desde 2018 “La nostra veu per la diversitat funcional” (para adaptarla al lenguaje inclusivo).
El 30 de enero se produjo su nombramiento oficial en los locales de Pro-sub. La Virgen de la Esperanza es la patrona de la Asociación, la cual tiene devotos entre los miembros de la misma. El dosel, por tanto, estuvo ubicado en las dependencias de Pro-Sub, en la calle Ronda d’Algemesí, 15.
El dosel de la Esperanza fue confeccionado por los miembros de la Cofradía, “a los que todas las personas con discapacidad que formamos este gran colectivo queremos agradecer su esfuerzo por darnos la oportunidad de vivir con más intensidad la Semana Santa alzireña y, de esta forma, sentirnos más integrados si cabe en nuestra ciudad”, explicó la presidenta, Isi Arroyo que también destacó “el esfuerzo hecho por los niños y adultos con discapacidad, así como a todas sus familias la participación en esta Semana Santa y, como no, a todos aquellos que nos han permitido tener un dosel lo más accesible para todas las personas”, comentó. El dosel tuvo el Miércoles Santo, de 17’30 a 18’30, un intérprete de lengua de signos para personas con dificultades auditivas, facilitado por la Federación de Personas Sordas de la C.V. FESORD. La Fundación ONCE facilitó la traducción de textos en braille para que las personas ciegas o con dificultad visual también pudieran disfrutar del dosel”.
Al finalizar la Semana Santa, la asociación Pro-Sub envió una carta a la cofradía donde contaban que “estaban muy satisfechos por los miles de personas que vinieron a visitarnos. Ese fue el mejor premio. Todos los visitantes salieron con un mensaje positivo sobre las personas con discapacidad”, indicó Isi Arroyo. “Agradecimos a la Cofradía por dejarnos ser los clavarios y a los cofrades por ayudar en la confección del dosel durante todo el año”, añadió. “Quienes debíamos estar agradecidos éramos la cofradía por la dedicación y el cariño puesto. Nos alegró especialmente ver cómo el público salía llorando emocionados por el mensaje dado en el audio del dosel”, explicó el presidente Emilio Soriano.