04/09/2026
4 de septiembre: Ntra. Sra. de la Consolación.
«Cuando Jesús vio a su madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí cerca de la Cruz, dijo a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Después dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”». — Juan 19, 26-27
Con estas palabras, Jesús pedía a su Iglesia, representada por el discípulo, que consolara y cuidara de su madre. Al mismo tiempo, pedía a su madre que consolara y cuidara de la Iglesia. De ahí surgió la tradición de que María, la madre de Jesús, es fuente de consuelo para toda la Iglesia.
Mónica, la madre de Agustín, sufrió mucho a causa de la vida de pecado que llevó su hijo durante sus primeros años. Según una antigua tradición, ella confió su angustia a María, quien se apareció a Mónica llevando un cíngulo de cuero (una especie de cinturón). Como muestra de su apoyo, María se quitó el cíngulo y se lo entregó a Mónica para que lo llevara. Mónica se lo dio a su hijo, quien, después de su conversión a Cristo, lo entregó a los miembros de su comunidad monástica.
La representación tradicional de Nuestra Madre de la Consolación muestra a María sosteniendo al Niño Jesús sobre su regazo. Tanto Jesús como María sostienen en sus manos el cíngulo agustiniano.
La devoción a la madre de Jesús bajo el título de Madre de la Consolación ha sido una tradición agustiniana durante siglos, ya que el cíngulo que forma parte del hábito agustiniano recuerda a los religiosos la compasión y el consuelo que María ofrece a la Iglesia.