18/10/2017
Impresiones de nuestro viaje a la manifestación del 8 de octubre-17 en Barcelona:
Fuimos pensando que seríamos 4 gatos. Quería estar con lo que yo pensaba que iban a ser un puñado de soñadores, que en contra de lo que se vive en hoy en Cataluña, se atrevían a salir a la calle con su bandera. La manifestación fue convocada por la Asociación Civil Catalana, apenas tuvo difusión: solo escuche un par de veces por la radio unos días antes.
Después de dormir en Valencia, nos levantamos temprano y fuimos a Barcelona, estábamos allí sobre las 10:30. Antes de llegar, ya vimos a mucha gente con banderas españolas. Y a un solo ji******as que gritó “volem la independencia”. Aparcamos en un parking cerca del puerto, tomamos un cafetito, y fuimos hacia la Plaza de Urquinaona, donde estaba convocada la manifestación. No pudimos llegar: el acceso por Via Layentana estaba completamente saturado de gente…
¿Cuántos había en la manifestación? Cuando estas allí, no puedes calcular, entre otras cosas, porque no se veía el principio, ni el final, ni lo que se sumaba por las calles adyacentes. La “guardia urbana” cifró los asistentes en 350.000 personas. Las entidades convocantes en aprox. un millón de personas. Días posteriores me envió un amigo una fotografía aérea, un cálculo de superficies de las calles, y (con una estimación de 4 personas/m2) salían 1.043.800 personas. Mi opinión es que estuvo mucho más cerca del millón que de lo que dijo la Guardia Urbana de Barcelona (que vergüenza de cálculo, parece mentira con lo fácil que es). En mi opinión, lo importante de la manifestación es que fue “espontanea” ; a diferencia de las manifestaciones independentistas, ni fuimos todos vestidos con una camiseta amarilla, ni con pancartas superguais, ni cartellers, ni nada de nada. Con lo puesto, la bandera comprada en el chino y nada más. La mayoría españolas, españolas y catalanas, españolas con un toro, y una con un pulpo por escudo. Ninguna con el águila imperial.
Había gente de todo tipo, jóvenes, adultos. Pude ver una especie de “liberación” en muchas de las personas de las que allí estaban, como si hiciera años que estuvieran deseando gritar… ¿Qué fue lo más coreado? Pues aquello de “Puigdemon… a prisión”, “La la la lalalalaaa… que viva España¡¡”, “TV3… manipuladora”, “esta es… nuestra policía” (cuando pasamos por el Cuartel de la Policía Nacional), y canciones como “España camisa blanca” de Ana Belén, y –como no- “que viva España” de Manolo Escobar… Cinco horas andando muy despacio, porque no cabía un alfiler. Ocupábamos toda la calle, muy pocos paseantes cruzaron la calle de vez en cuando.
Los catalanes que había a nuestro lado nos manifestaron su agradecimiento por estar allí. Nos insistieron mucho acerca de la educación en los colegios “…no os lo podéis imaginar”, nos dijeron varias veces.
Había gente en balcones y azoteas, que ondeaban también nuestras banderas, y nos saludábamos mutuamente. Alguna bandera estelada -muy pocas, dos o tres máximo- colgada de algún balcón, pero sin nadie al lado. Ningún tipo de conflicto que yo viera. Buen discurso de Vargas Llosa y de Josep Borrell, pero que escuche días después, porque cuando estuvimos allí apenas se podía escuchar nada.
Salimos de allí sobre las 16:00, regresamos sobre las 0:30 del día siguiente. Ha pasado algo más de una semana… creo que han cambiado su domicilio social unas 700 empresas, Europa ha dicho que no quiere saber nada del conflicto, en la cárcel los cabecillas de la ANC y Omnium cultural, el gobierno de la Generalitat de cabeza hacia el abismo…
Estábamos bien, saliendo de una crisis muy fuerte… ¿Cómo es posible esta locura colectiva? ¿Cómo es posible que una banda de irresponsables –Puigdemon, Junqueras, Forcadell- en lugar de avivar sentimientos, no han actuado con sensatez, pragmatismo y –sobre todo- pensando en “todos” los catalanes. Dialogo si pero ¿de qué? ¿De saltar por los aires un país centenario?. Convivencia SI o SI.