Esta historia solo la puede avalar la tradición, y es la que nos dice:
En la edad media debido a la gran diferencia demográfica que había en España, el norte muy poblado y la zona central, Castilla con pequeños pueblos, con muy poca población. Los reyes castellanos incentivaron la llegada de gentes del norte mediante la facilidad de disponer de tierras para agricultura y ganadería. Por esa época h
acia el año 1209, Alcorcón era un pueblo muy poco poblado y sus habitantes Vivian de la artesanía, “alfarería”, de la agricultura y de la ganadería ya que también por Alcorcón pasaban algunas de las mayores vías de la trashumancia. Por esas circunstancias varias familias que procedían de Santo Domingo de la Calzada “La Rioja”, aprovechando las facilidades de los reyes castellanos se trasladaron a Alcorcón, y al parecer se instalaron por la zona de la Ribota, Prado de Santo Domingo (Donde hoy se encuentra el Campo de futbol). Además de todos sus enseres y útiles necesarios para emprender una nueva vida, también trajeron una imagen del santo que veneraban en su localidad “Santo Domingo de la Calzada “y le construyeron una ermita. Hay algunas referencias escritas de lo comentado, y también en el siglo XVI, ya nos dicen que no se tiene noticias de la existencia de la ermita ni del poblado, puede ser su desaparición, por las epidemias de las épocas, o también porque se incorporaran en el pueblo de Alcorcón, y que utilizaran los materiales en sus nuevas viviendas. Si se conoce que siempre se ha venerado a Santo Domingo. No se sabe o por lo menos no hemos podido recoger de nuestros mayores la existencia de alguna imagen a la que ofrecer el culto a Santo Domingo, en la iglesia parece ser que si existía, pero la desgracia de la guerra civil, si existía, no ha aparecido, ni tampoco los archivos de la historia escrita. Después de la guerra civil, ya si sabemos que Bonifacio Millán “El Boni” y el Sr. Cura, compraron una imagen muy pequeña para la iglesia y poder ofrecer el culto, podemos decir que aparece el nombre de Santo Domingo y Santo Dominguín. También conocemos que en los terrenos de Prado de Santo Domingo, terrenos municipales, por la época de, pasada la Semana Santa, en las fiestas de Santo Domingo y Santo Dominguín, el Ayuntamiento entre las familias con mas necesidades, o que empezaban su vida de familia, sorteaban las parcelas que formaban el Prado de Santo Domingo, para que las sembraran bien de cereales, bien de melonares o bien para pastos para el ganado. Ya a continuación de los años de 1950, los entonces jóvenes, no quiero poner nombres porque me dejaría alguno y no sería justo, empezaron a hacer rifas, y pedir colaboraciones a los vecinos y a hacer obras de teatro entre ellas, El Soldado de San Marcial o Viva Alcorcón que es mi pueblo, y con todo ello se compró una nueva imagen de Santo Domingo. La fiesta vuelve a congregar a todos los vecinos, estamos pensando que en aquellos años Alcorcón podría tener 700. Para los jóvenes, ahora desde el lunes y antes el martes se hacen concursos que siempre se ha hecho, de carreras de s**o, de carreras de carretillas, de cucaña, de la cinta donde en cada cinta una chica ponía su nombre, y su compromiso era de bailar con quien la cogiera. Para ello se ponían en una cuerda varias cintas, y los chicos en bici y con un palo tenían que meterlo por la anilla de cada cinta, también se hacen concurso de tortilla, que a continuación se reparte entre los vecinos. El miércoles se celebra la Santa Misa, y la procesión por las calles de Alcorcón, siempre muy concurridas porque la devoción de los vecinos sigue viva. Y también y lo mas importante, la llamada a la convivencia entre los vecinos, el Ayuntamiento invitaba a limonada en la plaza, los vecinos venían con sus pucheros para beber, no se podían llevar limonada a casa salvo por caso justificado “estamos hablando que en esas épocas se conocían todos”, se daban frutos secos y a bailar, había un organillo tocado por un chulapo madrileño. Esas fiestas sencillas muy arraigadas de mucha convivencia y con la participación de todos lo vecinos jóvenes y más mayores eran muy esperadas, y siguen guardando la semilla para otras generaciones. Con el desarrollo de Alcorcón, estas fiestas fueron bajando de intensidad, los vecinos que las organizaban se hacían mayores, muchos vecinos venidos de otras provincias y con otras tradiciones, y alguna otra circunstancia fueron las principales causas de que estas fiestas fueran perdiendo interés. En el año 1999, un grupo de mujeres, entre ellas Emilita Rodríguez Montesinos y otras muchas de ellas nacidas en Alcorcón, empezaron a movilizarse, volviendo a salir a los comercios a pedir colaboración, al Ayuntamiento a pedir ayuda y decirles y recordarles que era una fiesta local, el caso es que la fiesta desde entonces va recuperando fuerza entre los vecinos, y se crea la actual Hermandad de Santo Domingo y Santo Dominguín. Objetivo fortalecer las fiestas, los juegos tradicionales y los concursos que esperamos arraiguen en jóvenes para que participen y asuman su tradición, la convivencia de los vecinos y disfruten del ocio que se ofrece, y la fe y la devoción a este Santo Domingo y Santo Dominguín.