10/05/2022
Estos últimos dos años, han sido un tiempo muy duro y de mucho cambio. Todos hemos experimentado lo que es estar encerrados en nuestras casas, el perder los abrazos y los besos con nuestros seres queridos e incluso la pérdida de algunos de ellos. Cuando se planeó la convivencia parroquial, nadie sabía que justo esa semana se acabarían muchas de las restricciones sanitarias, y podíamos volver a contemplar a los hermanos de la comunidad parroquial: hablando, riendo y cantando, y es que, donde está el Señor todo se desborda, todo sabe a nuevo....
Estos últimos dos años, han sido un tiempo muy duro y de mucho cambio. Todos hemos experimentado lo que es estar encerrados en nuestras casas, el perder los abrazos y los besos con nuestros seres q…