Centro Evangélico "Esperanza" de Alcalá de Henares

Centro Evangélico "Esperanza" de Alcalá de Henares Una iglesia Bautista en Alcalá de Henares que busca llevar la esperanza viva que Dios nos da en Jesucristo.

11/12/2025

Nos hemos trasladado a Villanueva de la Torre, Guadalajara.

28/03/2020

Queridos hermanos y amigos. En estos momentos tan difíciles, donde somos atacados por el COVID-19, tenemos siempre la esperanza de Dios y de sus promesas en la Palabra.
Sal 33:18 He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,
Sobre los que esperan en su misericordia,
Sal 33:19 Para librar sus almas de la muerte,
Y para darles vida en tiempo de hambre.
Sal 33:20 Nuestra alma espera a Jehová;
Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
Sal 33:21 Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón,
Porque en su santo nombre hemos confiado.
Sal 33:22 Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros,
Según esperamos en ti.

Como creyentes siempre confiamos en que él sabe siempre qué es lo mejor para nosotros, sea para vida o no, como dice Rom_14:8 Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. Ta Pablo en Filipenses 1:21 Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia.Y sobre todo debemos recordar Romanos 14:8 Pues si vivimos, para el Señor vivimos y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.
Además no debemos olvidar que la muerte ya ha sido vencida
1Co 15:53 Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.
1Co 15:54 Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.
1Co 15:55 ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
1Co 15:56 ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley.
1Co 15:57 Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
1Co 15:58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

Que Dios os guarde y os bendiga

https://www.youtube.com/watch?v=GmOnnMzIEzE
20/09/2017

https://www.youtube.com/watch?v=GmOnnMzIEzE

John Lennox en el Ateneo de Madrid: "¿Ha enterrado la ciencia a Dios?” Asistieron 300 personas al evento el 11 de mayo, 2016. Lennox es profesor de Matemátic...

25/11/2016
http://www.seminarioenviame.com/
03/09/2016

http://www.seminarioenviame.com/

Proporcionando una educación cristiana de calidad superior para equipar a los creyentes de habla hispana de todo el mundo / Providing top quality Christian education to equip Spanish-speaking belie…

06/06/2016
17/05/2016

Todo ayuda a bien—6 Las peores cosas ayudan a bien
A. Las aflicciones ayudan a bien
2- ¿Cómo nos ayudan las aflicciones?
i—La aflicción nos enseña lo terrible del pecado
La biblia nos habla de lo malo que es el pecado, pero igual que con la mayoría de las cosas, no podemos saber bien cómo son realmente por el estudio teórico, hasta que lo experimentamos. Tristemente también experimentamos las consecuencias del pecado, en ocasiones, en forma de aflicciones. Debemos tener en cuenta que aunque realmente no todas nuestras aflicciones son debidas a nuestros pecados individuales, si es cierto que el pecado en general, trajo los males y las aflicciones en general. Y es bueno que sepamos lo grave y terrible que es el pecado, tanto, que no solo hizo que Jesús sufriera una de las muertes más agónicas 1Co.15:3 “Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;”, sino que también sufrió la separación del Padre Mar.5:34 “Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”, un sufrimiento que no podemos ni imaginar, y que quienes creen en el Señor Jesucristo nunca tendrán que experimentar, pues Jesús pagó ese precio en lugar de nosotros.
ii- Hace más íntegro el corazón
Nuestro corazón está dividido Gá.5:16-17 y 25 “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis… Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu”
El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil (Mt.26:41). Debemos, entonces fortalecer nuestro espíritu. ¿Cómo se endurecen los metales? Con el fuego. El hierro en la fragua, el aluminio en el horno de endurecimiento, etc. Así nuestro corazón, al pasar por el fuego de la aflicción debe aprender a alejarse más del pecado y acercarse más a Dios, a dejar los deseos de la carne y andar por el Espíritu. Por lo tanto, con una actitud adecuada, las aflicciones nos ayudan a ser más íntegros porque nos alejan del mundo y nos acercan a Dios. Dios nos habla claramente del peligro de amar al mundo 1Jn.2:15-17 “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”, y de la necesidad de no conformarnos al mundo Ro.12:2 “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Pero tristemente, la mayoría de los cristianos no hacemos mucho caso hasta que llega a nuestras vidas el sufrimiento y clamamos a Dios. A veces incluso prometemos ser más fieles si el Señor nos libra de esas aflicciones. El Sal.107 es un buen ejemplo de esto, y allí se repite 4 veces esta frase: “…Entonces clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones…”
iii- Destruye el pecado en nuestras vidas
El pecado destruye nuestro testimonio y mancha nuestra fe. Las aflicciones en nuestra vida, cuando las enfrentamos con la actitud correcta, nos purifican, como se purifica el oro a través del fuego para quitar las impurezas 1Pd.1:6-7 “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”.
Esas impurezas que se desechan de los metales cuando se purifican, se llama “ganga” o “escoria”. Pero si nuestra actitud no es correcta ocurre lo que se menciona en Jer.6:28-30 “Todos ellos son rebeldes, porfiados, andan chismeando; son bronce y hierro; todos ellos son corruptores. Se quemó el fuelle, por el fuego se ha consumido el plomo; en vano fundió el fundidor, pues la escoria no se ha arrancado.” y Ez.22:18 “Hijo de hombre, la casa de Israel se me ha convertido en escoria; todos ellos son bronce y estaño y hierro y plomo en medio del horno; y en escorias de plata se convirtieron”.
Qué bueno sería para nosotros si fuésemos lo suficientemente obedientes para que no hubiera escorias que limpiar en nuestras vidas. Pero la aflicción tiene que cumplir en nosotros no sólo la función de revelarnos lo malo que es el pecado, sino también, la función de horno purificador.
iv- Nos conforman a Cristo
Esto es fácil de entender, pues ya hemos visto que las aflicciones nos muestran la gravedad del pecado, y cómo nos ayudan a ser más íntegros y más puros, por lo tanto, nos lleva a parecernos más a Cristo.
Pero también es cierto que por el mero hecho de sufrir aflicciones ya nos parecemos más a Cristo, especialmente si esas aflicciones son par causa de la justicia y no por culpa de nuestras injusticias Heb.5:7-9 “Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen”.
Jesús no fue obligado a obedecer y sufrir. Fue una vida de obediencia que escogió libremente Jn.10:17-18 “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre”.
Jesús hizo suya, continuamente, la voluntad del Padre. Jesucristo optó por obedecer a pesar de que esa obediencia lo condujo al sufrimiento y a la muerte. Por haber obedecido a la perfección, aun en medio de tan gran prueba, Jesucristo nos puede ayudar a obedecer, por muy difícil que parezca, y esas aflicciones que nos enseñan a obedecer, nos asemejan a Cristo en su sufrimiento Is.53:3 “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.” Cristo se angustió hasta la muerte, sudó grandes gotas de sangre en la agonía de Getsemaní, fue escupido, azotado, clavado y coronado de espinas, ¿y nosotros queremos ser coronados con flores o laurel? Él dijo que tenía que beber una copa muy amarga, y les preguntó a sus discípulos si estarían dispuestos a beber de la misma copa de amargura, porque aún queda aflicciones en esa copa que tenemos que beber sus seguidores Mt.20:22-23 Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos. El les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados…”
También al ser más íntegro y puros, nos asemejamos en eso a Cristo Col.3:5-13 “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros… Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”
v- Abren el camino al Consuelo, gozo y felicidad.
Mt.5:4 “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.”
2 Cor.1:3-5 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.”
Jn.16:20 “De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.”
Este último se refiere al momento de la muerte y posterior resurrección de Jesús. Eso fue una gran verdad pero lo es también ahora. Cuando el que ama a Dios sufre las aflicciones, si esperamos fielmente en Dios esa tristeza se convertirá en gozo St.5:11 “He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo”.
Jesús continuó su pasaje en Juan poniendo un ejemplo en Jn.16:21-22 “La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo. También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.”
Cuando estemos en aflicción, si nosotros miramos a Jesús, nadie ni nada nos quitará nuestro gozo 1Pe.3:14 “Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois.”
Cuando el hijo pródigo le pidió su herencia al padre, se alejó de él porque tenía las manos llenas, pero cuando lo malgastó y vino la aflicción a su vida, su necesidad le llevó de nuevo, arrepentido, al Padre y al regresar encontró a un padre que fue a su encuentro con los brazos abiertos, una fiesta en la casa y el consuelo, el gozo y la felicidad de estar de nuevo con el padre. Por lo tanto las aflicciones abren el camino al consuelo, el gozo y la felicidad en nuestras vidas, si aprendemos la lección de que solo al lado del Padre encontraremos el bien en nuestras vidas.
vi- Sirven para engrandecernos
Nos muestran que Dios nos tiene en cuenta, se preocupa de nosotros y nos ama como nuestro Padre que es Heb.12:5-11 “… Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos…”
¿Nos parece poca grandeza que Dios nos trate como a hijos y no como a bastardos?
vii- Abren la puerta a la gloria
2Co.4:17 “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”
Fijémonos aquí en los contrastes entre la tribulación y la gloria, la primera es momentánea y leve pero la gloria tiene un excelente peso y es eterna.
Pero sobre todo fijémonos que mientras que en Ro.8:18 compara las aflicciones con la gloria venidera, pero aquí afirma que la tribulación produce (“Kataergozomai” intensivo, trabajar completamente, lograr a través del esfuerzo) la gloria.
Qué importante es que vivamos «con los valores de la eternidad a la vista». La vida cobra un nuevo significado cuando vemos las cosas a través de los ojos de Dios. Cuando vemos las cosas así, nos damos cuenta de que las aflicciones, en lugar de ser simplemente un fastidio, son una oportunidad que produce en nosotros un “cada vez más excelente y eterno peso de gloria.
Conclusión
Nuestros problemas y aflicciones no debieran desanimarnos o disminuir nuestra fe. Al contrario, debemos entender que hay un propósito en nuestro sufrimiento. Los problemas y las limitaciones humanas, aunque nos parezca algo increíble, tienen, como hemos podido ver, muchos beneficios, si es que tenemos la actitud correcta.
No permitamos que la fatiga, el dolor, la angustia, la crítica, la persecución, o cualquier otra aflicción te motive a abandonar la tarea 2Co.4:8-10 “que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.”
Renueva tu compromiso de vivir para Cristo y servirle. No renuncies a tu recompensa eterna por causa de la intensidad del dolor actual. En tu debilidad permite que el poder de la resurrección de Cristo te fortalezca momento a momento en tu ser interior Ef.3:16-21 “… para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.”

06/05/2016

... Mas nuestro Dios volvió la maldición en bendición. Nehemías 13:2
¿Has oído a alguien pronunciar una maldición contra ti, en tu propia cara? Y ¿Has pensado alguna vez que alguien lo puede haber hecho a tus espaldas, sin que lo sepas aún? Esto fue lo que trató de hacer Balaam contra el pueblo de Israel a sus espaldas, sin embargo como nos dice aquí Nehemías, Dios cambió la maldición en bendición.
¿Te has preguntado cuantas veces habrá hecho lo mismo Dios por ti? No lo sabremos aquí. Pero si tenemos la promesa de Dios de que Él cuida de nosotros a pesar de que tenemos adversarios en contra, aún tenemos un adversario que trata de devorarnos, pero Dios nos cuida, y nosotros debemos estar atentos. 1Pe 5:7-8 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
Efectivamente, cualquier intento de hacernos daño, de parte de cualquier "adversario", Dios puede cambiarlo para que llegue a ser una bendición, que pueda colaborar en nuestro propio bien, si amamos a Dios como dice Ro.8:28 "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien..."
Dios nos protege como nadie puede hacerlo Sal.91:11 "Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos." Sal.34:7 "El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende."
Así es nuestro Dios, quien estuvo dispuesto incluso a entregar a su propio Hijo para que él sufriera en nuestro lugar, ¿acaso no nos cuidará y nos dará, entonces, todo lo que necesitemos?
Ro.8:31-32 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

05/05/2016

Tú eres Dios que perdonas
Nehemías 9:17 ... Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia...

Una de las cosas más maravillosas de Dios es que además de ser un Dios justo, es también un Dios perdonador.
Hay personas que no están dispuestas a perdonar cuando le hacen algo a ellos, aunque sólo sea una cosa, pero que ellos consideran imperdonable. Sin embargo Dios, que nos conoce mejor que nadie, que conoce todo lo hemos hecho, dicho, en incluso pensado, que conoce nuestras actitudes y nuestras intenciones. A pesar de todo eso, Él sí está dispuesto, a perdonarnos total y completamente. Is.43:25 " Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados."
¿Has leído bien esto? Borra y olvida, eso es perdonar total y completamente. Solo hay una condición 1Jn 1:9 "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad." Y este perdón es gracias al sacrificio de Su propio Hijo 1Jn 1:7 "pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado." Si creemos en Cristo y confesamos nuestros pecados, tenemos el perdón de Dios.
Sin embargo, Satanás a veces utiliza el recuerdo de nuestros pecados para que no nos perdonemos a nosotros mismos. No dejemos que eso nos paralice o incapacite para seguir sirviendo a Dios, porque Él ya ha olvidado si hemos confesado. También nosotros tenemos que aprender a olvidar nuestros pecados y aprender a perdonar a los demás también, olvidando como Dios lo hace con nuestros propios pecados. Efe.4:32 "Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo." También debo aprender a perdonarme a mí mismo.

04/05/2016

Nehemías 4:20 "... nuestro Dios peleará por nosotros."

Como vimos ya, Nehemías era un hombre de oración, una persona que tenía una relación muy estrecha con Dios. Y Dios había puesto en su corazón edificar el muro de Jerusalén, pero como es habitual, cuando trabajamos para el Señor, siempre hay oposición y persecución 2Tim.3:12 "Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución"
El propósito de esa persecución en esta ocasión fue que pararan la obra del muro Neh.4:11 "Y nuestros enemigos dijeron: No sepan, ni vean, hasta que entremos en medio de ellos y los matemos, y hagamos cesar la obra."
Ahora ´también vemos a Nehemías como un hombre de fe y confianza en Dios, teniendo la seguridad de que Dios pelearía por ellos.
En muchas ocasiones también nosotros podemos experimentar diferentes tipos de persecución, pero el propósito siempre será el mismo: que dejemos de hacer la obra del Señor y nos alejemos de Él.
Finalmente la obra del muro fue terminada en 52 días, todo un record.
Nehemías de nuevo nos muestra cómo actuar en estos casos. Primero orar y después actuar según nuestras posibilidades como vemos en Neh. 4:9 "Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche."
Y siempre confiar en la protección y provisión de Dios, porque tenemos que tener seguro de que nuestro Dios peleará por nosotros. Confía en Dios, Él nunca nos dejará solos.

Dirección

Calle San Marcos 10
Alcalá De Henares

Horario de Apertura

Jueves 19:30 - 20:45
Domingo 11:00 - 13:00

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Centro Evangélico "Esperanza" de Alcalá de Henares publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a Centro Evangélico "Esperanza" de Alcalá de Henares:

Compartir