29/05/2026
5️⃣ En este quinto de nuestro contemplamos al Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.
📖 «A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Su madre conservaba todo esto en su corazón». (Lc 2, 46.51)
💬 «Tres días en vilo. Sabía que nada malo había podido ocurrir, pues Yahvéh es fiel a sus promesas, pero el no saber dónde estaba mi hijo, el Hijo de Dios, fue una prueba amarga para mí y mi buen José. ¡Con qué razón y amor lo meditáis ahora como uno de mis Siete Dolores!
Y, ¿dónde iba a estar? ¡Claro, en las cosas de su Padre! Aquella respuesta me desconcertó por un momento, pero rápidamente me confirmó en mi esperanza y mi fe: Jesús crecía y su hora -tan desconocida como cierta para mí- estaba cada vez más cerca.
¡Qué inexplicables son tantas veces los designios del Señor! ¡Pero cuánta dicha se halla en recorrerlos con confianza, con un corazón paciente y esperanzado!».
🌺 Con María descubrimos que los planes de Dios para nuestra vida pueden sorprendernos o resultarnos incomprensibles, pero que acogiéndolos con amor llegarán cosas más grandes de las que jamás hubiéramos imaginado.