16/06/2025
Hacer de la necesidad una mafia. Cáritas Diocesana de Sevilla ha denunciado este miércoles, durante la presentación de la Memoria 2024, dos problemas que afectan de lleno a la población más vulnerable de la provincia: el de la vivienda y la inmigración. En este último colectivo ha alertado del negocio creado con el empadronamiento de los residentes extranjeros, a los que propietarios de inmuebles exigen hasta 700 euros para lograr el certificado que les permita inscribirse en el padrón. Situación agravada por el hacinamiento que sufren muchas de estas familias. Se está llegando a pagar 300 euros por una sola habitación, sin derecho a cocina, y sólo de lunes a viernes. "Tenemos a personas viviendo en trasteros", alertan desde la ONG católica.
La presentación del balance del año pasado ha contado con las intervenciones del arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses; del director de esta ONG católica, Miguel Ángel Carbajo Selles; y del delegado episcopal de Cáritas Diocesana, Salvador Diánez Navarro. En líneas generales, se percibe una "moderada mejoría" en las condiciones de vida de los hogares sevillanos. La evolución "positiva" del empleo y el mayor alcance de las rentas a través del Ingreso Mínimo Vital (IMV) han logrado reducir un 14% el número de familias atendidas durante 2024, un total de 12.462, lo que suman 35.804 personas. A este cómputo deben añadirse quienes son asistidos a través de servicios y programas específicos de Cáritas, lo que eleva el total a 39.628 beneficiados.
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✍️ Diego J. Geniz
📸 José Ángel García