01/06/2026
*Lunes, 1 de junio*
> _Mc 12, 1-12. Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos._
Es admirable la confianza que pone el Señor en los labradores. Arregla la finca, la planta y la arrienda para marcharse lejos. No deja un supervisor que revise con frecuencia si son dignos del trabajo que han recibido, que les llame la atención si lo hacen mal o que los despida si no responden dignamente a los términos del contrato.
Y así es nuestro Dios. Crea el mundo y lo prepara para luego dárnoslo. Y, aunque sigue entre nosotros, no se queda como controlador ni como supervisor, sino que confía pacientemente en que descubramos su voluntad para que la hagamos libremente y no por el miedo a las consecuencias. ¿Somos dignos de esa confianza?
Buenos días y SIEMPRE UNIDOS