24/01/2023
.
Tenía solo 16 años... hacia poco me había reconciliado con mi Señor...
Detrás de esa ropa formal (uno de los pocos conjuntos de vestir "buenos" que tenía para ir a la iglesia) y de esa mirada y postura de aparente seguridad y confianza, se escondía un adolescente LLENO de miedos e inseguridades (por años recurrí a las bromas y payasadas para tratar de ser aceptado en el grupo de mis pares)
Consideraba que mi color de piel, apellido, raza y cualidades, no eran las indicadas para hacer cosas grandes. Cuánto anhelaba cumplir 18 años para poder cambiar mi nombre, de Christian Chicaiza a "Jean Pierre Smith"
Cuando el Señor me encontró, estaba empezando a frecuentar pandillas, y "amigos" de mala reputación.
En mi corazón tenía una raíz de amargura, odio y resentimiento hacia mi padre, pues a esa edad, uno es tan necio que solo se fija en el par de errores que ellos tienen, y cegados por ese corazón enfermo, no alcanzamos a ver la montaña de virtudes que poseen.
Me había acercado al Señor, y había recibido su perdón y amor incondicional... Pasé horas enteras a solas, disfrutando su presencia, y cada vez me sentía seguro y aceptado ahí.
Mi padre, mi pastor, me pidió que predique un sábado... Sentía tanto temor y miedo que pensé, la única manera de subir seguro al púlpito es después de buscar su rostro.
Quería saber qué predicar pero también qué haría con mi vida en el futuro. No quería vivir sin propósito. Le presente 3 "opciones"
- servir en la música
- servir como empresario
- servir en el ministerio (esta última, no era mi opción principal, pues había visto el sufrimiento de mis padres, y yo, no lo soportaría)
Ayuné casi una semana y en mi última oración, para cerrarlo e ir a predicar, el Señor me confirmó el llamado al ministerio 😭🤣.
Y acá estoy, 22 años después de ese primer mensaje, intentado ser bendición.
Y como dato final, hasta ahora me tiemblan las piernas cuando debo predicar, pero le digo al Espíritu Santo, subamos y prediquemos JUNTOS, y sí, sube conmigo y suceden cosas extraordinarias.💪🏾💪🏾