07/10/2026
Las preguntas acertadas te hacen un gran oyente
Ser un buen oyente no es solo quedarse en silencio. También es aprender a hacer preguntas que ayuden a la otra persona a abrir su corazón.
Muchas veces hacemos preguntas que solo se responden con “sí” o “no”, y la conversación termina rápido. Pero cuando preguntamos con interés sincero, damos espacio para que la otra persona comparta más, se sienta escuchada y pueda expresar lo que lleva dentro.
Una frase sencilla puede cambiar una conversación: “Cuéntame más”.
Esa frase demuestra atención, interés y amor. Le dice a la otra persona: “Lo que sientes importa. Lo que piensas importa. Estoy aquí para escucharte”.
Escuchar bien requiere tiempo, paciencia y disposición. No se trata de responder rápido, sino de comprender mejor. Cuando prestas atención a alguien, estás mostrando amor de una manera práctica y profunda.
Hacer buenas preguntas puede fortalecer tus relaciones, abrir conversaciones más sinceras y ayudarte a amar mejor a quienes Dios ha puesto cerca de ti.
Reflexiona:
¿Hago preguntas para comprender o solo para responder?
¿A quién necesito escuchar mejor esta semana?
¿Cómo puedo practicar decir “cuéntame más” con amor y paciencia?