18/11/2012
--------------NECESITAMOS SER SANADOS DE NUESTROS ERRORES-------------
Deseo compartirte una Palabra en este dia y le pido a Dios que te ayude a reflexionar con ella.
Todos hablamos de que como humanos cometemos errores, pero de lo que casi no hablamos es de la necesidad de ser "sanados de esos errores." ¿Sabes por que? Porque si no somos sanados de nuestros errores, los seguiremos cometiendo y cada vez sera peor.
Jesus sano a Pedro de su error, de haberlo negado tres veces. Lo confronto con la verdad, lo hizo con amor, pero lo llevo a un punto donde el pudo darse cuenta de que no podia esconderse de su error, y lo mas importante, no podia esconderse de si mismo, o sea, de Pedro. Pedro tenia que ser confrontado con quien realmente era Pedro, para asi no continuar cometiendo los mismos errores.
Todos cometemos errores, lo malo es seguir una y otra vez cometiendo los mismos, lastimando a otros, y tambien lastimandote a ti mismo.
Medita en esta escena:
Mientras algunos discípulos estan sentados en las barcas con Pedro, pescando, Jesús se les acerca y les pregunta: Hijitos, ¿tenéis algo de comer?
Uno de ellos sin reconocerlo le contesta: No, nada.
Jesús les dice: Echad la red a la derecha y hallareis.
Un grupo de ellos echan la red mientras Pedro observa a los que echan la red y a Jesús como el que recuerda algo, mientras que los discípulos haciendo mucha fuerza por la cantidad de peces, piden ayuda. Pedro y los otros discípulos van ayudarle con excepción de Juan. Juan observa a Jesús y de momento se da cuenta de quien es y corre adonde Pedro.
Juan: Pedro! Pedro! Es el Señor!
Pedro: ¿Que dices?
Juan: ¿A que te recuerda este acontecimiento? Es El Pedro! Es Jesús!
Pedro corre hacia donde Jesús se encuentra y los demás discípulos arrastrando la red le siguen y al llegar adonde el vieron que les tenía cena preparada.
Jesús: Venid, acomódense y coman.
Ninguno se atrevía a preguntarle si el era Jesús pero sus corazones ardían y sabían bien que estaban con el Señor. Al terminar de cenar Jesús se acerca a Pedro y le pregunta: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas mas que estos?
En otros tiempos, Pedro hubiera contestado sin pensar y en forma desafiante: Claro que si!
Pero este era otro Pedro. El Pedro que corto la oreja del siervo del Sumo Sacerdote, el Pedro que grito jamás te negare, el Pedro que dijo nunca me lavaras los pies había mu**to. Había mu**to en una noche de amargo llanto.
Pedro: Si, Señor; tu sabes que te amo.
Su respuesta fue humilde. Si te amo. Pero no se atrevió a decir que mas que sus hermanos.
Jesús le vuelve a preguntar: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?
En esta ocasión, Jesús no le pregunta si lo ama mas que los otros. Pero si usa el verbo "Ágape" que quiere decir el amar con el amor de Dios. Este tipo de amor contrario al amor "Fileo" es el amor que todo lo da y que todo lo puede. Jesús continuaba tratando con el corazón de Pedro.
Pedro: Si, Señor; tu sabes que te amo.
Que diferencia! Unas horas atrás. Pedro hubiera gritado te amo "ágape" pero ahora responde, te amo "Fileo." Por primera vez reconocía sus debilidades.
Jesús: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?
Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez ¿me amas?
Jesús le daba la oportunidad de volver hacer su discípulo. Pedro volvía a declarar públicamente que amaba a Jesús; lo hizo tres veces. . .al igual que lo negó tres veces.
Pedro: Señor, tu lo sabes todo; tu sabes que te amo.
Jesús y Pedro se abrazan mientras lo otros discípulos se acercan y se unen en el abrazo.
Hoy Jesús también nos da la oportunidad de restaurar nuestras vidas.
Yo pregunto en esta noche ¿Hay algún Pedro entre nosotros?
Jesús pregunta ¿Me amas?