22/09/2024
El 21 de septiembre de 1823
"Las visitas anuales de Moroni ocurrieron alrededor del tiempo de la estación del festival de la cosecha de los israelitas.
La primer visita del 21 de septiembre en 1823 coincidió con la celebración, en ese año, de la Fiesta de los Tabernáculos.
El 22 de septiembre de 1824 fue la víspera del año nuevo judío (Rosh Hashaná) y el inicio del festival de otoño.
El 22 de septiembre de 1825 fue precisamente Yom Kipur (el Día de la Expiación).
En 1827, cuando Moroni entregó finalmente las planchas a José (JS-H 1:59), el día 22 de septiembre coincidió exactamente con el Rosh Hashaná, también conocido como la Fiesta de las Trompetas.
Esta temporada importante de fiestas, que se celebraba en el otoño de cada año, se remonta a los días del antiguo Israel (Levítico 23) y los eruditos han encontrado amplia evidencia de su observancia en el Libro de Mormón.
Lenet Hadley Read explicó:
'La Fiesta de las Trompetas significa el tiempo de la cosecha final de Israel; el Día de Remembranza de los convenios de Dios con Israel; el anuncio de la revelación o la verdad; y la preparación de los días más sagrados de Dios, incluyendo la Era Mesiánica.'
El número de maneras significativas en las que los mensajes y propósitos del Libro de Mormón coinciden con los temas de Rosh Hashaná y los días más sagrados de los judíos, sugiere que ese momento no fue una coincidencia, sino que Moroni había programado cuidadosa y deliberadamente sus significativas visitas. Por estas razones, no hay ningún día mejor para la aparición del Libro de Mormón que el Rosh Hashaná, el 22 de septiembre de 1827..."
Ésa es la genialidad del Libro de Mormón, no hay término medio. Es la palabra de Dios, como asegura ser, o es un fraude total. Este libro no afirma ser sólo un tratado moral ni una crónica teológica ni una colección de escritos aclaratorios; afirma ser la palabra de Dios: cada frase, cada versículo, cada página. José Smith declaró que un ángel de Dios lo condujo a las planchas de oro, las cuales contenían los escritos de profetas de la antigua América y que tradujo esas planchas mediante poderes divinos. Si esa historia es verdadera, entonces el Libro de Mormón es escritura santa, tal como asegura ser; si no, es un engaño sofisticado, pero diabólico.
..debemos tomar una simple decisión respecto al Libro de Mormón: o es de Dios o es del diablo; no hay otra opción. Por un momento, los invito a hacer una prueba que les ayudará a determinar la verdadera naturaleza de este libro. Pregúntense si los siguientes pasajes del Libro de Mormón los acercan más a Dios o al diablo:
“Deleitaos en las palabras de Cristo; porque he aquí, las palabras de Cristo os dirán todas las cosas que debéis hacer” (2 Nefi 32:3).
O estas palabras de un amoroso padre a su hijo:
“Y ahora bien, recordad, hijos míos, recordad que es sobre la roca de nuestro Redentor, el cual es Cristo, el Hijo de Dios, donde debéis establecer vuestro fundamento” (Helamán 5:12).
O éstas de un profeta:
“…venid a Cristo, y perfeccionaos en Él” (Moroni 10:32).
Sé con todo mi ser que El Libro de Mormón es la palabra de Dios; traducido por el profeta José Smith por el don y poder de Dios. En el libro se expone la doctrina del Evangelio, se describe el plan de salvación, y se dice a los hombres lo que deben hacer para lograr la paz en esta vida y la salvación eterna en la vida venidera.
Aquellos que obtengan este testimonio divino del Santo Espíritu también llegarán a saber, por el mismo poder, que Jesucristo es el Salvador del mundo, que José Smith ha sido Su revelador y profeta en estos últimos días, y que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el reino del Señor que de nuevo se ha establecido sobre la tierra, en preparación para la segunda venida del Mesías.