24/05/2026
Cuando se pierde el temor a Dios, el corazón comienza a endurecerse.
Y con ello, se pierde la sensibilidad a Su voz.
Empezamos a practicar lo que no le agrada, y el pecado se vuelve algo normal.
Nuestra familia comienza a perder fuerza y se debilita sin darnos cuenta.
Pero hoy, el Señor nos llama a cambiar, a dejar todo pecado y a discernir el cuerpo de Cristo con reverencia y verdad.
✨ Es tiempo de volver. Es tiempo de despertar.
📖 “De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.”
— 1 Corintios 11:27