22/08/2026
| Santa María, Reina del Cielo y de la Tierra
Cada 22 de agosto, la Iglesia dirige su mirada con especial amor hacia la Santísima Virgen María, a quien veneramos como Reina del Cielo y de la Tierra.
Esta celebración tiene una historia relativamente reciente en el calendario litúrgico, pero hunde sus raíces en una devoción muy antigua de la Iglesia. Desde los primeros siglos, los cristianos reconocieron en María a la Madre del Rey, Jesucristo, y contemplaron en su dignidad de Madre de Dios una participación singular en la gloria de su Hijo.
En 1954, al finalizar el Año Mariano, el papa Pío XII instituyó la fiesta de María Reina. Posteriormente, con la reforma del calendario litúrgico, la celebración fue trasladada al 22 de agosto, ocho días después de la solemnidad de la Asunción, para expresar de manera más profunda la unión entre la glorificación de María y su dignidad de Reina.
María es Reina, no por el poder de los hombres ni por las riquezas de este mundo, sino por su íntima unión con Cristo. Ella es la Madre que permaneció fiel, la mujer del “sí” generoso, la que acompañó a Jesús desde Belén hasta el Calvario y que ahora, glorificada junto a su Hijo, continúa ejerciendo sobre nosotros una solicitud maternal. Su realeza es la de una Madre que acoge, consuela, acompaña y conduce siempre hacia Jesús.
Por eso, en este día, acudimos a ella con confianza. En nuestras alegrías y preocupaciones, en nuestras familias, en nuestras luchas y esperanzas, queremos poner nuestra vida bajo su maternal protección. Como enseñaba Pío XII, podemos acercarnos a nuestra Reina y Madre para pedirle auxilio en la adversidad, luz en las tinieblas y consuelo en el dolor.
🙏 Oración
Santa María, Reina del Cielo y de la Tierra,
Madre amorosa y refugio de tus hijos,
hoy acudimos a ti con el corazón lleno de esperanza.
Mira nuestras necesidades, nuestras familias,
nuestros sueños, nuestras heridas y nuestras luchas.
Tú que permaneciste fiel junto a tu Hijo,
enséñanos también a permanecer firmes en la fe,
a confiar cuando no comprendemos
y a seguir siempre el camino que conduce a Jesús.
Intercede por nosotros ante tu Hijo amado.
Alcanza para nuestras familias la paz,
para los que sufren el consuelo,
para los que están enfermos fortaleza,
para quienes han perdido la esperanza una nueva luz,
y para todos nosotros un corazón humilde,
fiel y dispuesto a amar.
Santa María, Reina nuestra,
cúbrenos con tu manto, acompáñanos en nuestro caminar
y llévanos siempre más cerca de Jesús.
Amén.
Santa María, Reina del Cielo y de la Tierra,
ruega por nosotros. ❤️