15/09/2020
4. 2 Corintios 10:3-5
Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo...
Les invito a movernos en el ámbito de lo no visible, como lo hizo nuestro Señor aquí en la tierra, nuestra heredad está en el reino de los cielos, inevitablemente algo que no podemos ver por el momento, entonces, cada situación que nos venga cubrámonos de toda la armadura de Dios para derribar lo que en su momento el enemigo trate de ponernos al paso... y siempre suelo decir que tenemos muchas armas poderosas; La palabra, oración, Alabanzas al Rey, la verdad y nuestra fe en nuestro Padre Celestial...!!ALELUYA!!!