16/01/2023
Cómo seres humanos que somos a veces nos desviamos del camino recto que Él a pedido que sigamos para nuestro bien, pero de una u otra forma nos descuidamos y dejamos que actúe nuestra carne.
No dejemos que nuestra carne sea más fuerte que nuestro Espíritu. Pero para eso, sigamos peleando la buena batalla que Dios nos a pedido.
Con Oración contante, con el estudio de las Escrituras diariamente y con la constancia permanente dentro de la Congregación, permaneciendo unánimes los unos con los otros.
Pero no solo dentro, más aún fuera de ella (testimonio).
Hoy encontré este comentario bíblico de un gran siervo de Dios. Y quise compartirlo con todos ustedes.
Demos Gracias a Dios porque la humanidad nos ve así, Glorifiquemos su Nombre así todo el mundo esté en contra de nosotros.
Y si le hemos fallado de una u otra forma, confesemos todos nuestros pecados que Él nos perdona y nos limpia de toda maldad. (1 Juan 1:9).
Hagamos todo de corazón, como para Dios y no como para los hombres (Colosenses 3:23).
Que ese sea siempre nuestro sentir pase lo pase, cueste lo que cueste.
Al final de todo tengamos siempre esta esperanza viva en Él. Ya lo tenemos TODO no nos falta nada, con Él hemos alcanzado absolutamente TODO.
Pero mientras Él nos siga teniendo aquí en la tierra, sigamos haciendo lo que Él nos a mandado y ordenado. Enfocándonos siempre. No por mandató, sino por amor a Él.
No nos cansemos de hacer el bien, porque a su tiempo cegaremos sino desmayamos. Gálatas 6:9.