21/07/2025
Dios conoce a cada persona individualmente, desde que fue concebida en el vientre de su madre, conoce toda su historia de vida, con todos sus acuerdos y errores, con sus fortalezas, debilidades y peculiaridades.
La llamada de Jesús es una invitación a seguirlo, a unirse a su misión y a vivir una vida transformada en Él.
No somos un número ni anónimos para Dios, sino que somos amados, conocidos y llamados a una relación personal con Él.