08/08/2026
Saludo a la comunidad parroquial de la Inmaculada Concepción
Queridos hermanos y hermanas en Cristo:
Con inmensa alegría y profunda gratitud a Dios llego a esta querida parroquia de La Inmaculada Concepción para comenzar, junto a ustedes, un nuevo camino de fe. Vengo con el corazón abierto, con el deseo de conocerlos, caminar a su lado y servirles como el Señor me lo pide.
Mi nombre es padre Christian Reascos, y quiero que sepan que encontrarán en mí a un sacerdote cercano, dispuesto a escuchar, acompañar y compartir las alegrías y las dificultades de cada familia. Mi ministerio sacerdotal quiere estar al servicio de todos, sin excepción.
Deseo que esta parroquia sea una verdadera familia donde nadie se sienta solo. Quiero visitar a nuestros enfermos y llevarles el consuelo de Cristo en los sacramentos; acompañar a los matrimonios para que fortalezcan su amor y su vida familiar; escuchar a los jóvenes, animar a los niños y acoger con especial cariño a nuestros adultos mayores, cuya fe y testimonio son un gran tesoro para la Iglesia.
Las puertas de la casa parroquial y, sobre todo, las puertas de mi corazón estarán abiertas para toda persona que busque la ayuda de Dios, necesite una palabra de esperanza, un consejo, una oración o simplemente alguien que la escuche. Caminaremos juntos, porque una parroquia crece cuando su pastor y su pueblo avanzan unidos siguiendo a Jesucristo.
Encomendemos este nuevo inicio a nuestra Madre y Patrona, la Santísima Virgen María, en su advocación de la Inmaculada Concepción. Que ella nos enseñe a vivir en la fe, en la unidad y en el amor, para que nuestra comunidad sea un verdadero signo del Reino de Dios.
Que el Señor los bendiga a todos. Cuenten con mi oración y, con toda confianza, les pido también que recen por mí, para que sea un sacerdote fiel, humilde y siempre dispuesto a servir.
Muchas gracias.