04/04/2026
El Papa Benedicto XVI llamó al Sábado Santo “el día del ocultamiento de Dios”, recordando una antigua homilía que habla de un gran silencio que envuelve la tierra, porque el Rey duerme: Cristo ha mu**to en la carne y desciende a lo más hondo del abismo, mientras la creación entera parece contener la respiración ante el misterio de la Cruz, y todo comienza en la oscuridad, donde la iglesia está a oscuras, el silencio pesa y nada parece haber cambiado... hasta que una llama rompe la noche, dando inicio a la Vigilia Pascual, no como una simple celebración, sino como el momento más importante de todo el año.
La Iglesia no celebra la Resurrección de forma apresurada; espera, vigila y permanece, porque esta noche no es solo un recuerdo, sino el paso real de la muerte a la vida, por eso se bendice el fuego, se enciende el cirio pascual y se proclama la historia de la salvación.