02/10/2026
Reflexión del Evangelio de Hoy
Fiesta de los Santos Ángeles Custodios
San Mateo 18, 1-5.10
En este Evangelio, los discípulos preguntan a Jesús: «¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?». Jesús coloca a un niño en medio de ellos y les enseña que la verdadera grandeza no está en tener poder, reconocimiento o importancia ante los demás, sino en hacernos pequeños, sencillos y humildes de corazón.
Hoy, en la Fiesta de los Santos Ángeles Custodios, Jesús también nos recuerda que nunca estamos solos. Dios ha puesto junto a cada uno de nosotros un ángel que nos acompaña, nos protege y nos conduce por el camino del bien. Es una hermosa expresión del amor silencioso de Dios que muchas veces no vemos, pero que podemos experimentar.
Nuestro ángel custodio nos invita también a cuidar de los demás. Hay personas que Dios pone en nuestro camino y que necesitan una palabra, una compañía, una mano tendida o simplemente sentir que alguien está cerca.
Por eso, hoy podemos preguntarnos: ¿soy también para alguien un instrumento de protección, consuelo y esperanza?
Quizás no podamos solucionar todos los problemas de quienes amamos, pero sí podemos estar presentes, escuchar, acompañar y hacerles sentir que no están solos.
Que nuestros Santos Ángeles Custodios nos enseñen a vivir con un corazón sencillo, humilde y atento; y que nos ayuden a descubrir que, detrás de tantos gestos de amor que recibimos en la vida, muchas veces también está la presencia silenciosa de Dios.
Ángel de Dios, que eres mi custodio, ilumíname, guárdame, gobiérname y guíame. Amén