Noticias Barrio Quevedo

Noticias Barrio Quevedo Noticias barrio Quevedo

El carácter de CristoPor el presidente D. Todd ChristoffersonSegundo Consejero de la Primera PresidenciaSi hemos de tene...
20/05/2026

El carácter de Cristo
Por el presidente D. Todd Christofferson

Segundo Consejero de la Primera Presidencia

Si hemos de tener éxito en desarrollar un carácter semejante al de Cristo, debemos poseer Sus motivaciones: Sus pensamientos, deseos e intenciones del corazón.
El principal de los motivos que conforman el carácter de Cristo es la caridad, “el amor puro de Cristo”. Fue el amor puro lo que, antes de la Creación, lo llevó a ofrecerse a Sí mismo como nuestro Redentor. Su Expiación fue y es el acto supremo de amor. Tal como Jesús mismo dijo: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”.
Una “vida de excelencia moral” es una vida de virtud. “La virtud es un modelo de pensamiento y de conducta que se basa en normas morales elevadas. Es la fidelidad a Dios y a los demás […]. Es esforzarse por ser limpio y puro espiritual y físicamente”. Implica la búsqueda de la verdad y la devoción a ella, al pensamiento correcto y a la acción correcta. En su último discurso como Presidente de la Iglesia hace un año, el presidente Russell M. Nelson suplicó: “Nuestros pensamientos, palabras y actos deben ser siempre virtuosos y estar llenos del amor puro de Jesucristo para con todos los hombres. La gran oportunidad que tenemos ante nosotros es llegar a ser el pueblo que Dios necesita que seamos”En resumen, Jesús piensa y actúa por amor puro; Él anhela bendecir y elevar a los demás, y se deleita en hacer la voluntad de Dios. Con fe en Cristo, podemos orar para que el Santo Espíritu efectúe un potente cambio en nosotros para inculcar esas mismas motivaciones divinas en nuestro corazón y ayudarnos a practicar los atributos de un carácter semejante al de Cristo. Podemos seguir arrepintiéndonos para mejorar a medida que nos esforzamos por seguir el ejemplo del Señor, “esa fe y arrepentimiento que efectúan un cambio de corazón”. Podemos “llegar a ser el pueblo que Dios necesita que seamos”..

𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑸𝒖𝒐́𝒓𝒖𝒎 𝒅𝒆 𝑬́𝒍𝒅𝒆𝒓𝒆𝒔

El Convenio de Servir: Un llamado a ser las manos del SalvadorHermanos y hermanas,Como miembros de La Iglesia de Jesucri...
19/05/2026

El Convenio de Servir: Un llamado a ser las manos del Salvador
Hermanos y hermanas,
Como miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, hemos hecho un convenio sagrado. Al bautizarnos, prometimos solemnemente ante el Señor que estaríamos “dispuestos a sobrellevar los unos las cargas de los otros, para que sean ligeras; sí, y dispuestos a llorar con los que lloran; sí, y a consolar a los que necesitan de consuelo” (Mosíah 18:8–9).
A veces, en la rutina de nuestras vidas ocupadas, podemos olvidar que este es un compromiso diario, no un evento ocasional. Nuestro mundo está lleno de personas que, en silencio, cargan con pesadas cargas: enfermedades crónicas, crisis económicas, desafíos de salud mental, duelos o sentimientos de aislamiento. Cualquiera de nosotros, en cualquier momento, puede encontrarse en esa posición de vulnerabilidad.
El Salvador, al enseñar sobre el juicio final en Mateo 25:40, nos dio la brújula perfecta para nuestro servicio:
"Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos, mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis".
Servir a los demás no es solo una buena acción; es la evidencia de nuestra conversión. Como nos ha recordado el presidente Russell M. Nelson en numerosas ocasiones, el servicio es una expresión esencial de nuestro discipulado. Él nos ha enseñado que el amor es el núcleo de todo lo que hacemos. Cuando extendemos nuestra mano para ayudar a un hermano que sufre —sin importar su edad, su historial o su situación— estamos participando en la obra misma del Maestro.
A menudo, pensamos que debemos esperar a recibir una asignación oficial de ministración para ayudar. Sin embargo, el Espíritu nos invita a ser proactivos. ¿Hay alguien en nuestro barrio o comunidad a quien no hemos visto en las reuniones? ¿Alguien que lucha con una enfermedad física o emocional? ¿Alguien que parece estar agotado por la vida?
El profeta Mormón nos dejó una definición clara de lo que debemos buscar: "La caridad es el amor puro de Cristo, y subsiste para siempre" (Moroni 7:47). La caridad no pregunta "¿tengo que ayudar?", sino "¿qué necesita mi hermano?".
Hermanos, les invito a que esta semana seamos más perceptibles a los susurros del Espíritu. Tal vez sea una palabra de ánimo, una oración ofrecida en silencio, un gesto de ayuda práctica con una tarea cotidiana o simplemente nuestra presencia constante. No permitamos que nadie a nuestro alrededor sienta que sus cargas son demasiado pesadas para llevarlas solos.
Seamos esa red de apoyo que el Señor ha diseñado para Su pueblo. Si buscamos las necesidades de los demás con ojos de fe, el Señor pondrá a las personas indicadas en nuestro camino. Y al hacerlo, descubriremos que, mientras sanamos las heridas de otros, nuestras propias almas son sanadas y nuestro corazón se acerca más al de nuestro Padre Celestial.
Que podamos decir con sinceridad que somos discípulos que no solo conocen la doctrina, sino que la viven a través del servicio constante.

𝑪𝒐𝒏 𝒄𝒂𝒓𝒊𝒏̃𝒐
𝑺𝒐𝒄𝒊𝒆𝒅𝒂𝒅 𝒅𝒆 𝑺𝒐𝒄𝒐𝒓𝒓𝒐

Jesucristo trabaja en silencio en nuestra vida, incluso cuando sentimos que estamos solos o cansados. Él conoce cada pre...
18/05/2026

Jesucristo trabaja en silencio en nuestra vida, incluso cuando sentimos que estamos solos o cansados. Él conoce cada preocupación que llevas en tu corazón, cada meta que quieres cumplir y cada batalla que nadie más entiende. Cristo no te mira por tus errores, te mira por lo que puedes llegar a ser si sigues adelante con fe. Hay días donde el camino parece difícil, pero Él nunca abandona a quienes confían en Su nombre.

Jesucristo quiere que recuerdes que tu vida tiene propósito. Cada prueba te está enseñando algo y cada caída puede convertirse en una oportunidad para levantarte más fuerte. Él entiende tus lágrimas, tus dudas y también tus sueños. Cuando sientas miedo, recuerda que el Salvador caminó entre personas imperfectas para demostrar que el amor y el perdón son más grandes que cualquier error humano.
Sigue acercándote a Él mediante la oración, la fe y las buenas acciones. Aunque el mundo cambie constantemente, Su amor permanece igual ayer, hoy y siempre. Jesucristo puede darte paz cuando tu mente está llena de preocupaciones, fuerza cuando ya no tienes ánimo y esperanza cuando todo parece incierto. Nunca pienses que estás olvidado, porque para Él tu nombre, tu corazón y tu futuro tienen un valor inmenso.

𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑱𝑨𝑺

La comisión final y la ascensiónAl acercarse el momento de su ascensión, el Señor dijo a los once apóstoles: “Id por tod...
17/05/2026

La comisión final y la ascensión

Al acercarse el momento de su ascensión, el Señor dijo a los once apóstoles: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo, mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.”m Al contrario de su comisión anterior, en virtud de la cual fueron enviados únicamente “a las ovejas perdidas de la casa de Israel”,n ahora debían ir a los judíos y gentiles, esclavos y libres: al género humano en general, sin consideración a su país, nación o lengua. La salvación—mediante la fe en Jesús el Cristo, acompañada del arrepentimiento y el bautismo—habría de ser ofrecida gratuitamente a todos; de allí en adelante el menosprecio de esa oferta traería la condenación. Se prometió que “estas señales” y milagros “seguirán a los que creen”, a fin de confirmar su fe en el poder divino; pero en ningún sentido quedó indicado que estas manifestaciones habrían de anteceder la fe, como señuelos para entrampar al crédulo buscador de señales.
Cuando Cristo y los discípulos llegaron hasta Betania, el Señor alzó sus manos y los bendijo; mientras aún hablaba, ascendió de entre ellos, y vieron que era alzado hasta que una nube lo ocultó de sus ojos. Entre tanto que los apóstoles se hallaban con los ojos puestos en el cielo, aparecieron junto a ellos “dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo”.
Reverentemente y llenos de gozo los apóstoles volvieron a Jerusalén para esperar allí la venida del Consolador. La ascensión del Señor se había realizado; tan verdaderamente literal fue la partida de Jesús, como lo fue su resurrección, mediante la cual su espíritu volvió a su propio cuerpo físico que hasta ese momento había estado mu**to. En el mundo quedó, y aún queda, la gloriosa promesa de que Jesús el Cristo—el mismo Ser que ascendió del Monte de los Olivos con su cuerpo inmortal de carne y huesos—volverá y descenderá de los cielos en la misma forma y substancia materiales.

𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑶𝒃𝒊𝒔𝒑𝒂𝒅𝒐

𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑬𝒔𝒄𝒖𝒆𝒍𝒂 𝑫𝒐𝒎𝒊𝒏𝒊𝒄𝒂𝒍
17/05/2026

𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑬𝒔𝒄𝒖𝒆𝒍𝒂 𝑫𝒐𝒎𝒊𝒏𝒊𝒄𝒂𝒍

11 – 17 mayo. “Cuídate de no olvidarte de Jehová”: Deuteronomio 6–8; 15; 18; 29–30; 34

“SÉ TESTIGO “Margaret D. NadauldPresidenta General de las Mujeres Jóvenes“Ustedes tienen todo lo que necesitan para leva...
15/05/2026

“SÉ TESTIGO “
Margaret D. Nadauld
Presidenta General de las Mujeres Jóvenes

“Ustedes tienen todo lo que necesitan para levantarse fuertes, firmes y fieles porque el Señor está de parte de ustedes”.

Ser testigo de Dios no es solamente decir que creemos en Él, sino demostrarlo cada día con nuestras decisiones, nuestras palabras y nuestra manera de vivir. Así como Whitney y sus amigas iluminaron el camino con su ejemplo, nosotras también podemos ser esa luz que acerque a otros al Salvador. Ser testigos “en todo tiempo” significa amar al Señor en los días felices y también en los momentos difíciles, buscar Su guía y escuchar esa voz apacible que trae paz al corazón. El Señor no espera perfección inmediata, sino valentía para permanecer firmes. Cada acto de bondad, cada oración sincera y cada esfuerzo por hacer lo correcto son una muestra de amor hacia Él. Cuando caminamos con Dios, nunca caminamos solas.

Ser testigos “en todas las cosas” significa reflejar a Cristo aun en los detalles más pequeños de la vida. En la forma en que hablamos, en lo que escuchamos, en la ropa que usamos, en nuestras amistades y en cómo tratamos a los demás. Significa ser las primeras en incluir, en sonreír y en pensar en los sentimientos de otros. El mundo necesita jóvenes que tengan el valor de elegir lo correcto incluso cuando nadie más lo haga. Así como Kendra entendió que vivir dignamente ya era dar ejemplo, nosotras también podemos inspirar sin darnos cuenta. Nuestro Padre Celestial bendice a quienes demuestran su amor por Él en cada aspecto de su vida. La verdadera belleza nace de un corazón fiel.

Ser testigos “en todo lugar” requiere valor, especialmente cuando estamos solas frente a decisiones difíciles. Anya defendió la verdad aun antes de bautizarse, y Shannon se levantó y salió de un lugar donde se sentía incómoda porque recordó quién era: una hija de Dios. Ellas comprendieron que el buen criterio y la integridad son señales de verdadera fortaleza espiritual. Como José en Egipto, debemos alejarnos de aquello que nos aparte del Señor, sin negociar nuestros valores. El mundo intentará poco a poco insensibilizarnos, haciéndonos creer que lo malo puede parecer normal o aceptable. Pero el Espíritu siempre nos ayudará a discernir claramente entre el bien y el mal. Nunca tengan miedo de levantarse y escoger la rectitud.

Queridas jóvenes, ustedes son una generación escogida, hijas espirituales de un Padre Celestial que las ama profundamente. Fueron enviadas a esta época porque el Señor confía en ustedes y sabe que pueden permanecer fuertes, firmes y fieles. Él tomará su mano y las guiará si deciden caminar con Él cada día. Cuando recuerden el amor infinito del Salvador, Su sacrificio y Su ejemplo perfecto, comprenderán que vale la pena defender la verdad en todo momento. El mundo puede cambiar, pero las enseñanzas de Cristo siguen siendo luz y seguridad para nuestra vida. Que podamos ser testigos de Dios en todo tiempo, en todas las cosas y en todo lugar, es una promesa hermosa y poderosa.

𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑴𝒖𝒋𝒆𝒓𝒆𝒔 𝑱𝒐́𝒗𝒆𝒏𝒆𝒔

DIME LOS MILAGROS DE CRISTOEn nuestro mundo actual, todo niño, todo hombre joven y toda mujer joven necesitan su propia ...
13/05/2026

DIME LOS MILAGROS DE CRISTO

En nuestro mundo actual, todo niño, todo hombre joven y toda mujer joven necesitan su propia conversión a la verdad. Cada uno precisa su propia luz, su propia fe “firme e inamovible” en el Señor Jesucristo, independientemente de los padres, de los líderes de la juventud y de los amigos que lo sostienen.
Las historias de Cristo pueden ser como un viento que aviva las brasas de fe en el corazón de nuestros hijos y nuestras hijas. Jesús dijo: “Yo soy el camino, y la verdad y la vida”. Los relatos sobre Cristo repetidos una y otra vez promueven la fe en el Señor Jesucristo y fortalecen los cimientos del testimonio. ¿Se les ocurre un regalo de más valor para nuestros hijos?
Se encuentran la vida y las enseñanzas de Jesucristo grabadas en la mente y el alma de nuestros hijos? ¿Piensan ellos en la vida del Salvador cuando se preguntan qué hacer en su propia vida? Esto será más y más importante en los años venideros.
¿Han visualizado nuestros hijos el concilio premortal donde Jesús —el más grande de todos— declaró: “Heme aquí; envíame a mí”?. ¿Perciben su propia voluntad de prestar servicio como el hecho de que siguen el ejemplo de Él?
¿Piensan en Su humilde nacimiento, con el Salvador del mundo acostado en un pesebre?. ¿Les permiten las circunstancias de Él comprender mejor el lugar apropiado de las posesiones materiales?
Han sentido nuestros hijos el poder de los milagros del Salvador? Jesús sanó al leproso, dio vista a los ciegos, alimentó a los 5.000, calmó el mar y levantó a Lázaro de entre los mu**tos. ¿Creen nuestros hijos que “es por la fe que se obran milagros”? y ¿oran pidiendo milagros en su vida?
¿Les han dado ánimo a nuestros hijos las palabras del Salvador al principal de la sinagoga: “No temas, cree solamente”?.
¿Saben nuestros hijos acerca de Su vida perfecta, de Su abnegado ministerio, de que fue traicionado y de la cruel Crucifixión?. ¿Les hemos testificado acerca de la certeza de Su resurrección, de Su visita a los nefitas en las Américas, de Su aparición al profeta José Smith en la Arboleda Sagrada?.
A los jóvenes y a los niños: Vivan a la altura de sus importantes responsabilidades y gran capacidad espiritual. Procuren saber más sobre Jesucristo; abran las Escrituras. Una idea podría ser leer otra vez el libro de Juan, y después analizarlo con sus padres, maestros o entre ustedes.
A los padres y a las madres, a abuelos y abuelas, y a aquellos que no tengan hijos propios pero que nutran con amor a jóvenes y niños, mi consejo es que hablen con mayor frecuencia sobre Jesucristo. Su santo nombre tiene gran poder espiritual. “No [hay] otro nombre, ni otra senda… por el cual la salvación llegue a los hijos de los hombres, sino en el nombre de Cristo, el Señor Omnipotente, y por medio de ese nombre

𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑸𝒖𝒐́𝒓𝒖𝒎 𝒅𝒆 𝑬́𝒍𝒅𝒆𝒓𝒆𝒔

.Las madres que lo saben.Las madres que lo saben crían con amor; ésa es su asignación y función especial bajo el plan de...
10/05/2026

.Las madres que lo saben.

Las madres que lo saben crían con amor; ésa es su asignación y función especial bajo el plan de felicidad5. Nutrir significa cultivar, cuidar y criar. Por lo tanto, las madres que lo saben crean un clima en su hogar para el progreso espiritual y temporal. El término criar comprende hacer las tareas del hogar como cocinar, lavar la ropa y los platos, y mantener un hogar ordenado. El hogar es donde las mujeres tienen más poder e influencia; por lo tanto, las mujeres Santos de los Últimos Días deben ser las mejores amas de casa de todo el mundo. El trabajar al lado de los hijos en las tareas del hogar brinda oportunidades para enseñar e ilustrar las cualidades que los hijos deben emular. Las madres que crían con amor poseen conocimiento pero toda la instrucción que las mujeres tengan de nada les servirá si no poseen la aptitud para crear un hogar propicio para el progreso espiritual. El progreso se logra mejor en “una casa de orden”, y las mujeres deben edificar sus hogares siguiendo el modelo de la casa del Señor (véase D. y C. 109). El criar con amor requiere organización, paciencia, amor y trabajo. El ayudar a lograr ese progreso mediante ese cuidado es una función de mucho poder e influencia que se ha conferido a las mujeres.
Las madres que lo saben son líderes. En igualdad con sus esposos, dirigen una organización grandiosa y eterna. Esas madres hacen planes para el futuro de su organización; hacen planes para misiones, casamientos en el templo y los estudios. Hacen planes para la oración, el estudio de las Escrituras y la noche de hogar. Las madres que lo saben convierten a los hijos en futuros líderes y son los ejemplos principales de lo que ellos son. Ellas no abandonan su plan para ceder ante la presión social y los métodos mundanos en cuanto a ser padres. Esas sabias madres que lo saben eligen con cuidado sus propias actividades y su participación en ellas para conservar su fuerza limitada, a fin de utilizar su influencia al máximo en lo que es más importante.
Las madres que lo saben hacen menos; ellas permiten menos de lo que no dará buen fruto para la eternidad; menos medios de comunicación en sus hogares, menos distracción, menos actividades que alejen a los hijos de su hogar. Las madres que lo saben están dispuestas a vivir con menos dinero y consumir menos de las cosas del mundo, a fin de pasar más tiempo con sus hijos: más tiempo para comer juntos, más tiempo para trabajar juntos, más tiempo para leer juntos, más tiempo para hablar, reír, cantar y dar el ejemplo. Esas madres eligen con cuidado y no tratan de hacer ni de tenerlo todo. Su meta es preparar a la nueva generación que llevará el evangelio de Jesucristo a todo el mundo. Su meta es preparar a futuros padres y madres que serán edificadores del reino del Señor durante los próximos cincuenta años. Eso es influencia; eso es poder.
¿Quién preparará a esta generación recta de hijos e hijas? Lo harán las mujeres Santos de los Últimos Días; mujeres que conocen y aman al Señor y dan testimonio de Él, mujeres que son fuertes e inquebrantables y que no se dan por vencidas en tiempos difíciles o desalentadores. Somos guiadas por un inspirado profeta de Dios que ha pedido a las mujeres de la Iglesia que “defiendan de un modo firme e inquebrantable lo que es correcto y digno bajo el plan del Señor”6. Él nos ha pedido que debemos “comenzar en [nuestros] propios hogares”7 a enseñar a los niños el camino de la verdad. Las mujeres Santos de los Últimos Días deben ser las mejores en el mundo en defender, cuidar y proteger a la familia. Tengo plena confianza en que nuestras hermanas lo harán y en que se les llegará a conocer como las madres que “lo sabían” (Alma 56:48). En el nombre de Jesucristo. Amén.

𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑶𝒃𝒊𝒔𝒑𝒂𝒅𝒐

Un Evangelio de arrepentimiento no de perfección.Dentro de la Iglesia a menudo miramos a nuestros líderes y pensamos que...
09/05/2026

Un Evangelio de arrepentimiento no de perfección.
Dentro de la Iglesia a menudo miramos a nuestros líderes y pensamos que son perfectos. La simple verdad es que no lo son. No sólo pensar que los demás son perfectos nos hace sentirnos inferiores, sino que cuando actúan imperfectamente, sacudirá nuestros testimonios. Las escrituras realmente nos enseñan cómo los líderes poderosos del sacerdocio alcanzaron su estatus, en Alma 13:10 se lee
“Pues como decía respecto al santo orden, o sea, este sumo sacerdocio, hubo muchos que fueron ordenados y llegaron a ser sumos sacerdotes de Dios; y fue por motivo de su fe excepcional y arrepentimiento, y su rectitud ante Dios, porque prefirieron arrepentirse y obrar rectamente más bien que perecer”…
El evangelio es un evangelio de arrepentimiento. Nuestros líderes no son perfectos, son pecadores como nosotros. Jesucristo es la única persona perfecta que caminó por la tierra.
Mientras que nuestros líderes no son perfectos, a menudo son extremadamente buenos en el arrepentimiento. La diferencia entre un santo y un pecador es el arrepentimiento.
“Si no lo intentamos, sólo somos pecadores de los últimos días; si no perseveramos, somos inconstantes de los últimos días y si no permitimos que los demás lo intenten, sólo somos hipócritas de los últimos días“. Dale G. Renlund

Atentamente

𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑯𝒐𝒎𝒃𝒓𝒆𝒔 𝑱𝒐́𝒗𝒆𝒏𝒆𝒔

𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑬𝒔𝒄𝒖𝒆𝒍𝒂 𝑫𝒐𝒎𝒊𝒏𝒊𝒄𝒂𝒍
09/05/2026

𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑬𝒔𝒄𝒖𝒆𝒍𝒂 𝑫𝒐𝒎𝒊𝒏𝒊𝒄𝒂𝒍

4 – 10 mayo. “No seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis”: Números 11–14; 20–24; 27

“MIS OJOS VEN POR FIN”Por el élder Jeffrey R. HollandDel Cuórum de los Doce ApóstolesEl impacto que el Libro de Mormón h...
07/05/2026

“MIS OJOS VEN POR FIN”
Por el élder Jeffrey R. Holland
Del Cuórum de los Doce Apóstoles

El impacto que el Libro de Mormón ha tenido en mi vida no es menos milagroso que la unción de saliva y tierra en los ojos del ciego.

El élder Jeffrey R. Holland nos recuerda que muchas veces el Señor obra mediante cosas sencillas, incluso aquellas que el mundo considera insignificantes. Así como el hombre ciego recibió la vista por medio de lodo y obediencia, nosotros también somos sanados espiritualmente cuando decidimos confiar en Cristo aun sin entender completamente Sus caminos. Dios no siempre responde como esperamos, pero Sus respuestas siempre tienen un propósito eterno. Lo importante no es el método, sino la mano divina que está detrás de cada milagro. Cuando elegimos creer, nuestros ojos espirituales comienzan a abrirse poco a poco. Y entonces entendemos que la gracia de Cristo puede alcanzarnos incluso en nuestros momentos más oscuros.

En un mundo lleno de dudas, críticas y confusión, el Señor continúa dando evidencia de Su amor a quienes buscan con un corazón sincero. El Libro de Mormón no solo es un libro, sino una luz que guía, fortalece y transforma vidas. Tal como enseñó el élder Holland, hay experiencias espirituales que nadie puede negar porque se sienten profundamente en el alma. Quizá no podamos explicar cada detalle con palabras perfectas, pero sí podemos decir con certeza: “Antes no veía, y ahora veo”. El Evangelio trae claridad en medio de la oscuridad y esperanza en medio del dolor. Cristo sigue sanando corazones y restaurando la fe de quienes acuden a Él.

También aprendemos que Dios utiliza personas comunes para realizar Su obra extraordinaria. Una madre fiel, un joven misionero, un líder inexperto o una persona sencilla pueden convertirse en instrumentos de luz en las manos del Señor. Él no busca perfección inmediata; busca disposición, humildad y fe. Muchas veces las mayores bendiciones llegan envueltas en pruebas, sacrificios o situaciones difíciles que no comprendemos al instante. Pero con el tiempo descubrimos que cada experiencia nos acercaba más a Jesucristo. El Señor nunca desperdicia nuestro dolor cuando se lo entregamos con fe. Él transforma nuestras debilidades en testimonios vivos de Su amor y misericordia.

Al escuchar este mensaje, podemos preguntarnos si realmente estamos permitiendo que Cristo abra nuestros ojos espirituales. Tal vez seguimos esperando señales grandiosas mientras Él ya está obrando silenciosamente en nuestra vida diaria. Cada oración contestada, cada sentimiento de paz y cada pequeña impresión del Espíritu son evidencia de que el Salvador vive y nos conoce personalmente. Aun cuando lleguen pruebas o momentos de incertidumbre, podemos seguir adelante con confianza porque Su luz nunca se apaga. Como expresó el himno citado por el élder Holland, antes estábamos perdidos, pero Cristo nos encontró. Gracias a Su sublime gracia, nuestros ojos pueden ver por fin.

𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑴𝒖𝒋𝒆𝒓𝒆𝒔 𝑱𝒐́𝒗𝒆𝒏𝒆𝒔🤍.

Dirección

Quevedo

Horario de Apertura

09:00 - 11:00

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Noticias Barrio Quevedo publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir