17/09/2026
EL GUARDA DE MI HERMANO”
Thomas S. Monson
Second Counselor in the First Presidency
“Nuestro servicio al prójimo tal vez no sea tan espectacular, pero podemos fortalecer el espíritu humano, arropar cuerpos fríos, alimentar al hambriento, consolar a los acongojados y elevar almas preciosas a nuevas alturas.”
Todos tenemos personas a nuestro alrededor que pueden estar pasando por momentos difíciles, aunque muchas veces no lo demuestren. Tal vez necesiten una palabra de ánimo, alguien que las escuche, un abrazo o simplemente sentir que alguien se preocupa por ellas. No siempre podemos solucionar sus problemas, pero sí podemos estar presentes y hacerles saber que no tienen que enfrentarlo todo solos.
A veces creemos que para ayudar necesitamos hacer algo grande, cuando en realidad un pequeño acto de amor puede tener un enorme significado. Una palabra dicha en el momento correcto, una ayuda sincera, un perdón o una mano extendida pueden cambiar el día de una persona e incluso darle fuerzas para seguir adelante.Nunca debemos pensar que lo que hacemos por los demás es poco.
Por eso, aprendamos a mirar a nuestro alrededor y no ser indiferentes ante las necesidades de los demás. Seamos personas que levantan en lugar de juzgar, que ayudan en lugar de ignorar y que aman sin esperar nada a cambio. Quizás nunca sepamos cuánto bien hicimos, pero podemos confiar en que cada acto de amor deja una huella. Que cuando alguien necesite de nosotros, nuestras acciones puedan responder: “Aquí estoy, no estás solo; yo cuidaré de ti”.
𝑨𝒕𝒕𝒆. 𝑴𝒖𝒋𝒆𝒓𝒆𝒔 𝑱𝒐́𝒗𝒆𝒏𝒆𝒔 🤍.