20/08/2026
El día domingo tuvimos el privilegio de participar en la Conferencia del Barrio Bolívar, una reunión llena de enseñanzas, inspiración y fortaleza espiritual. A través de los mensajes compartidos por el Obispo Vargas y el Presidente Loor, fuimos invitados a reflexionar sobre el significado de la Santa Cena, nuestra responsabilidad como discípulos de Jesucristo y la importancia de perseverar hasta el fin.
El Obispo Vargas nos invitó a reflexionar sobre el propósito de las pruebas extremas que enfrentamos. Nos enseñó que el Señor permite que Sus hijos pasen por situaciones difíciles, no para castigarlos, sino para refinar su fe, fortalecer su confianza en Él y ayudarles a desarrollar su potencial. Recordó las palabras de Éter 12:6: “no recibís testimonio sino después de la prueba de vuestra fe”, enseñándonos que las dificultades pueden convertirse en oportunidades para demostrar nuestra dedicación y reconocer cómo el Señor nos sostiene.
También nos recordó la promesa de Filipenses 4:13: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, junto con la hermosa enseñanza de Isaías 41:10: “No temas, porque yo estoy contigo”. Estas palabras nos recuerdan que, aun en los momentos más difíciles, no estamos solos. Si ponemos nuestra confianza en el Salvador, Él puede fortalecernos, ayudarnos a superar nuestras pruebas y sostenernos durante nuestro camino.
Por su parte, el Presidente Loor enseñó acerca del significado de bendecir y santificar el pan y de lo que la Santa Cena representa en nuestra vida. Al participar de ella, renovamos nuestros convenios y nuestro compromiso de ser testigos de Dios en todo momento, esforzándonos por vivir como Jesucristo vivió. Nos recordó que tomamos la Santa Cena con el propósito de acercarnos más al Salvador y llegar a ser como Él es.
También nos invitó a hacer lo justo, incluso cuando hacerlo pueda resultar difícil, y a perseverar con fidelidad para alcanzar la vida eterna. Reflexionamos sobre la importancia de mantener al Señor como una prioridad en nuestra vida, después de nuestras familias, y de reconocer las bendiciones que recibimos de Él. A través del himno “Fuente de mis bendiciones”, recordamos que todo lo bueno que tenemos proviene de Dios y que debemos vivir con gratitud hacia Él.
Fue una conferencia que nos recordó que seguir a Cristo es una decisión que renovamos cada día. Al participar dignamente de la Santa Cena, ser testigos del Salvador, hacer lo justo y perseverar con fe, podremos acercarnos cada vez más a Él y prepararnos para recibir la vida eterna.